Europa presiona por un acuerdo entre Grecia y sus acreedores privados

La atención de los inversores volverá a centrarse hoy en Europa, donde los 27 ministros de finanzas de la Comunidad Europea participarán de una reunión en la que el tema principal será el todavía inconcluso acuerdo entre Grecia y sus acreedores privados para una quita de más del 50% de su deuda. A pesar del retraso en el cierre de la negociación para aliviar al país mediterráneo de su carga de deuda, reina el optimismo respecto al resultado. Salvado ese escollo, las inversiones podrán volver a focalizarse en Wall Street, donde datos económicos positivos y buenos balances empresarios impulsaron al Dow Jones a una suba del 2,4% durante la semana pasada.

Entre el miércoles y el sábado de la semana pasada, el primer ministro de Grecia, Lucas Papademos, participó personalmente de discusiones con el presidente del Instituto Internacional de Finanzas (IIF), Charles Dallara, en dirección a un recorte del 50% del valor nominal de los bonos de deuda griega en manos de tenedores privados.

La deuda de Grecia asciende a 350.000 millones de euros, de los cuales 206.000 millones están en manos de tenedores privados. El canje de estos últimos bonos por otros del 50% del valor de los originales ya está acordado, pero las partes no lograron cerrar la tasa que pagarán los nuevos. Mientras el país pretende que un 3% anual, el IIF no firma por debajo del 4,25%. A esas tasas, la quita real ascendería a entre 65% y 70%.

En los últimos días de negociación se habló de posibles acuerdos a través del establecimiento de una tasa progresiva. También se mencionó la posibilidad de agregar, como incentivo para los acreedores, bonos de corto plazo emitidos por un organismo de la Unión Europea. Hoy, en Bruselas, los 27 ministros de finanzas no tendrán poder de decisión sobre la negociación entre Grecia y sus acreedores. Pero las muestras de apoyo para Papademos, o para Dallara, influirán para inclinar la balanza a uno u otro lado.

Dallara abandonó Grecia el sábado, en forma sorpresiva, y si bien comunicó que la negociación continuaría a distancia, ayer buscó marcar la cancha a través de un portavoz que afirmó que la oferta dejada por el IIF en la mesa griega “es la máxima consistente con un acuerdo voluntario”.

El carácter voluntario del canje es vital para que Grecia acceda al próximo tramo de ayuda internacional, y poder pagar así un vencimiento de 14.500 millones de euros que cae el 20 de marzo próximo.