Sabías qué es la parálisis del sueño

Se caracteriza por la incapacidad para realizar movimientos voluntarios, por ejemplo, mover los brazos o las piernas, o gritar.

“Durante la noche, nuestro cuerpo atraviesa un ciclo compuesto por diferentes fases de sueño. La última de estas fases se denomina REM, que significa Rapid Eye Movement en inglés. Si nos despiertan durante esta fase, es cuando recordaremos con más precisión lo que hemos estado soñando”, comenta la Dra. Valiensi, presidenta de la AAMS (Asociación Argentina de Medicina del Sueño).

“En el transcurso de la fase REM, el cerebro inhibe la actividad de los músculos (es decir quedamos como paralizados), y es una medida posiblemente adoptada por la naturaleza, para evitar que nuestros sueños se traduzcan en acciones físicas que puedan resultar en lesiones tanto propias como de nuestro acompañante de cama. No obstante, en ocasiones el cerebro se activa prematuramente, es decir, entra en vigilia, dando lugar a lo que se conoce como parálisis del sueño”, agrega. Nos “despertamos”, vemos que estamos en nuestra habitación, pero nuestro cuerpo no se mueve, queremos gritar y no podemos, queremos salir corriendo y no podemos.

5 CONSEJOS ÚTILES PARA TRATAR LA PARÁLISIS DEL SUEÑO:

  • Mantener la calma: la parálisis del sueño es temporal y no es peligrosa. Mantené la calma para reducir la ansiedad. Tu cerebro se despertó antes que tu cuerpo, pronto vendrá el período de vigilia tanto en tu cuerpo como en tu cerebro.
  • Respiración profunda: practicar respiración profunda y lenta para relajar el cuerpo y mente durante la experiencia.
  • Enfocá la atención: por ejemplo, intentá mover un dedo o alguna parte del cuerpo para interrumpir la parálisis y recuperar el control, o simplemente cerrá los ojos y pensá “pronto voy a entrar en vigilia”, o movete en bloque (dormir boca abajo).
  • Visualización relajante: imaginá un lugar tranquilo y relajante para reducir la ansiedad y la sensación de parálisis.
  • Establecé un horario de sueño: mantené un horario de sueño regular, evitá comer comidas “pesadas” o abundantes antes de acostarte y evitá estimulantes como el alcohol antes de dormir para prevenir episodios.

Si los eventos se repiten muchas veces, buscá las posibles razones que pudieron provocarlo, por ejemplo, situaciones de estrés, levantarse más temprano, etc. A veces ayuda dormir boca abajo, o rotar el cuerpo (en bloque) en el momento del evento.

Recordá que estos consejos pueden ayudar a enfrentar la parálisis del sueño con mayor calma, pero siempre es recomendable buscar atención médica.

EXPLORANDO EL FENÓMENO

En el año 2011, el psicólogo clínico Brian Sharpless, quien actualmente ocupa el cargo de profesor asociado en St Mary’s College of Maryland, llevó a cabo una revisión exhaustiva que hasta el momento es la más completa sobre la prevalencia de esta condición en las personas. Su análisis involucró datos de 35 estudios que abarcaron cinco décadas y englobaron a más de 36,000 voluntarios (fuente: Asociación Argentina de Medicina del Sueño).

Los resultados obtenidos por Sharpless revelaron una prevalencia de la parálisis del sueño mucho mayor de lo que se creía, con casi el 8% de los adultos manifestando haber experimentado esta condición en algún punto de sus vidas. Sin embargo, esta cifra se eleva considerablemente entre los estudiantes universitarios (28%) y los pacientes psiquiátricos (32%).