El regreso de Amaia Montero a La Oreja de Van Gogh dividió a los fans

La banda estrenó una canción en el especial de Año Nuevo de la televisión española. El look, la puesta en escena y el nuevo rumbo musical generaron fuertes reacciones en el público.

La Oreja de Van Gogh cerró el año con un estreno que no pasó desapercibido. En el especial de Nochevieja de RTVE, la banda presentó su nueva canción y concretó el regreso de Amaia Montero como vocalista. El movimiento, largamente esperado, se convirtió en uno de los temas más comentados y discutidos en las redes sociales.

La aparición marcó el inicio de una nueva etapa para el grupo y el retorno a sus orígenes tras la salida de Leire Martínez. Martínez estuvo al frente de la banda durante 17 años y su despedida, rodeada de polémica, dejó a los seguidores divididos. En este contexto, Amaia fue la figura central de la noche con la presentación del nuevo single, Todos estamos bailando la misma canción.

Amaia Montero confirmó que vuelve a La Oreja de Van Gogh

Estética y críticas al vestuario

Desde el primer plano, el vestuario acaparó la atención. Amaia eligió un abrigo blanco XXL, acolchado y con volúmenes exagerados. La estética fue completamente monocromática: ropa clara, cabello rubio platino y maquillaje en tonos pálidos. Esta imagen, alejada de los códigos clásicos del pop televisivo, generó reacciones inmediatas.

Para algunos usuarios, el look simbolizó un renacimiento artístico coherente con el tono espiritual del tema. Para otros, resultó excesivo. En pocos minutos, la red social X se llenó de memes y comparaciones. “No esperaba acabar el año viendo a Amaia Montero disfrazada de Labubu”, escribió un usuario, mientras otros calificaron la estética como “inflable”.

Dudas sobre el nuevo rumbo musical

Las críticas no se limitaron al vestuario; el nuevo tema tampoco logró convencer a una parte del público. La letra, cargada de referencias religiosas y simbólicas, sorprendió a los oyentes acostumbrados a relatos más cotidianos.

“Reconozco que algo no me encaja, que hay algo más. Tiempo, espacio y todo lo que ves son las sombras que proyecta el Edén…”, dice parte de la canción. Algunos seguidores señalaron la pieza como fría y carente de ritmo.

En las redes, muchos vincularon esta sensación con la ausencia de Leire Martínez y cuestionaron la gestión de su salida. “Cuando se elimina radicalmente a una cantante que lo ha dado todo, el rechazo del público llega solo”, sentenció un usuario. Otros apuntaron directamente al sonido: “Descafeinada, sin chispa”.