El ciclo de Claudio Corvalán en Unión parece transitar sus últimos capítulos, aunque el cierre todavía no tiene forma definitiva. Desde Buenos Aires aseguran que Quilmes ya tendría un acuerdo con el defensor, pero aún no puede concretarse por una situación pendiente.
La traba no estaría en lo deportivo ni en lo contractual con el Cervecero, sino en un punto sensible: la rescisión en Unión. Corvalán tiene vínculo hasta diciembre y es, además, uno de los salarios más altos , un factor que complejiza cualquier negociación. En ese marco, se habla de una “deuda” a resolver.
Mientras el escenario se aclara, el marcador central continúa trabajando apartado del grupo, con tareas controladas y sin exigencias físicas que puedan derivar en una lesión. Una situación intermedia, sin minutos ni decisiones, que refuerza la idea de que no será tenido en cuenta para lo que viene, aunque su salida todavía no fue oficializada.
En Unión el panorama está claro: Corvalán no seguirá, pero resta definir cómo y en qué condiciones se cerrará su etapa en el club. Quilmes espera, el jugador aguarda y el Tate busca una solución que cierre desde lo económico y lo institucional. El destino del defensor parece encaminado, pero el final de su historia en Santa Fe aún necesita un acuerdo que permita bajar el telón sin sobresaltos.