Vino con Sprite: por qué la frase de Messi sacudió al mundo vitivinícola

El enólogo Alejandro Vigil, una de las voces más influyentes del vino argentino, habló por LT10 y analizó el impacto cultural de la frase viral de Lionel Messi sobre tomar vino con Sprite ¿secreto o sacrilegio?

Ni los champanes franceses más exclusivos ni los tintos de etiqueta solemne. Una frase espontánea de Lionel Messi volvió a poner al vino en el centro de la conversación pública desde un lugar inesperado: el vino con Sprite «para que pegue rápido». Lo que parecía una anécdota liviana se transformó en un fenómeno viral que recorrió redes sociales, medios y mesas familiares, reavivando un debate histórico sobre los rituales de consumo.

El impacto fue tal que especialistas del sector vitivinícola coincidieron en que el comentario del capitán de la Selección Argentina funcionó como un poderoso disparador cultural. En un contexto de caída sostenida del consumo, la naturalidad de Messi logró lo que campañas enteras no habían conseguido: volver a hablar de vino sin solemnidad ni reglas rígidas.

Para Alejandro Vigil, enólogo, ingeniero agrónomo y una de las figuras más influyentes de la industria, lo ocurrido tiene una dimensión mucho más profunda de lo que aparenta. «Hemos tenido la suerte de que, de forma gratuita y amable, la voz de Lionel Messi ha amplificado al vino en general y al argentino en particular», afirmó en diálogo con LT10, y subrayó que «todo lo que venimos hablando, él lo amplifica por millones».

Desde esa perspectiva, Vigil no dudó en dimensionar el alcance del episodio: «Creo que ha sido el evento más importante en los últimos 10 o 15 años de la viticultura argentina. En un proceso donde tenemos caída en el consumo, poder empujarlo con palabras como las de Messi es clave».

Messi , íntimo en Miami: “A veces tengo que soy más raro que la...”

Lejos de escandalizarse por la mezcla, el enólogo llamó a leer el mensaje completo. «Dice: “tomo vino”. Y si quiero que pegue rápido, lo tomo con Sprite. Sabemos perfectamente que toma vino, conocemos sus gustos», explicó, y recordó que el futbolista incluso «muchas veces se ha sacado fotos con nuestras botellas».

Vigil también apeló a la experiencia personal para desdramatizar la discusión. «Nos pasa a todos. Yo estaba en la bodega, en la comida de fin de año, y tomé con Fanta porque tenía calor. Y no significa que yo tome todo el día vino con gaseosa», señaló, para luego marcar una idea central: «Cada cosa pasa en un determinado momento y no hay que avergonzarse por lo que uno hace».

Con más de 35 años de trayectoria, fue tajante frente a las críticas del purismo: «No me siento avergonzado de decir que lo tomo también así y no me siento insultado si lo mezclo con algo». Para Vigil, el verdadero problema es otro: «Hemos demonizado a la gente y sacado al vino del día a día de la mesa, convirtiéndolo en un artículo de lujo, como un celular».

En ese sentido, sostuvo que la bebida perdió su esencia cotidiana. «Cuando hay una botella de vino se habla sobre el vino y no sobre la persona que está enfrente o sobre las cosas que nos pasan. Eso no está bueno», reflexionó. Agregó que el vino «tiene que tomarse con moderación» y servir para «mirar a tu amigo o a tu pareja desde una visión mucho más franca».

Finalmente, destacó el valor simbólico del gesto del astro rosarino: «En menos de cinco segundos lo desarmó, lo comunicó y lo hizo popular». Y cerró con una idea que resume el fenómeno: «Creo que lo más honesto y lo más fácil es lo que finalmente repercute y cambia las cosas. En la simplicidad está lo realmente complejo».

Audio: Escucha la entrevista con Alejandro Vigil

Su navegador no soporta audio HTML