Aunque ya cerró 14 incorporaciones en este mercado de pases, Colón no dio por concluido su trabajo. El Sabalero continúa atento a distintas alternativas y, en ese marco, el nombre de Marcelo Eggel comenzó a tomar fuerza en las últimas horas como una opción concreta para reforzar el mediocampo ofensivo.
Mientras este miércoles Mauro Peinipil llegará a Santa Fe para cumplir con la revisión médica y firmar su contrato —tras la reciente llegada del goleador Alan Bonansea, que aún no fue presentado oficialmente—, la dirigencia analiza nuevas variantes que puedan elevar el nivel del plantel. Una de ellas es la del volante que viene de destacarse en Deportivo Maipú.
Una ficha que depende de movimientos internos
El interés por Eggel no es independiente del resto del armado. La posibilidad de avanzar en su incorporación está ligada a lo que suceda con Nicolás Talpone, cuya situación será determinante para abrir o no un cupo en la mitad de la cancha. Si ese escenario se destraba, el mediocampista santafesino aparece bien posicionado.
Eggel nació el 17 de enero de 1999 en San Vicente, departamento Castellanos, y llega avalado por una temporada de mucha continuidad: disputó 34 partidos, fue titular en 30, acumuló 2.520 minutos y convirtió cinco goles, números que lo colocan entre los futbolistas más regulares del equipo mendocino en el último torneo.
Un enganche con libertad
De perfil ofensivo y buen pie, Eggel se mueve como mediocampista creativo, un rol que supo sostener con protagonismo en Maipú. Se trata de un futbolista que pide la pelota, rompe líneas y asume riesgos, algo que no abunda en el fútbol actual y que despierta interés en Santa Fe.
Antes de llegar al Cruzado, el volante también tuvo una experiencia en el exterior, cuando defendió los colores de Orense de Ecuador, en una etapa que, si bien fue breve, contribuyó a su crecimiento personal y profesional.
Formación, recorrido y raíces
La historia de Eggel arranca en el fútbol de barrio. Sus primeros pasos fueron en el Club Bochófilo Bochazo, donde comenzó a jugar desde muy chico. Luego llegó el salto a Rosario, a través de la Fundación Messi, una experiencia clave que le permitió formarse y dar el paso hacia Newell’s Old Boys, club en el que completó su etapa juvenil.
En la Lepra compartió plantel con jugadores que luego dieron el salto al exterior, como Aníbal Moreno y Juan Pablo Freytes, y terminó de pulir un estilo marcado por la técnica y la creatividad.
Madurez fuera de la cancha
Más allá de lo futbolístico, Eggel atraviesa un momento personal distinto. Su paso por Ecuador y la formación de su familia —junto a su pareja y su hija Francesca— marcaron un punto de inflexión en su carrera. Quienes lo conocen destacan una mayor madurez y compromiso profesional, aspectos que hoy pesan tanto como el talento.
Mercado abierto y decisiones por venir
Con el plantel casi completo, Colón mantiene la guardia alta ante cualquier oportunidad que aparezca. La posible llegada de Marcelo Eggel dependerá de cómo se resuelvan cuestiones internas, pero su nombre ya está sobre la mesa. El Sabalero, aun con gran parte del trabajo hecho, deja en claro que el mercado todavía no está cerrado y que cada movimiento será evaluado con lupa.