Unión y un mercado en pausa: un solo refuerzo, muchas gestiones y decisiones por tomar

El Tatengue avanza con cautela en el libro de pases: Mansilla es la única incorporación confirmada, mientras Madelón espera definiciones clave y la dirigencia analiza alternativas y posibles ventas.

Prensa Unión

El mercado de pases de Unión se mueve a un ritmo más lento del que imaginaban los hinchas, pero no por falta de gestiones. A pocos días del arranque formal de la competencia, el club apenas concretó una incorporación y todavía trabaja para resolver un rompecabezas que combina refuerzos pendientes, negociaciones complejas y salidas que podrían abrir nuevas posibilidades.

Mansilla, la única cara nueva

Hasta el momento, el único refuerzo confirmado es el arquero Matías Mansilla. El ex Atlético Tucumán llegó a Santa Fe a préstamo desde Estudiantes de La Plata, con una opción de compra, para cubrir un puesto que había quedado desierto.

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Su arribo se explica por las salidas de Matías Tagliamonte y Tomás Durso: el primero volvió a Racing, donde mejoró su contrato y será suplente tras la partida de Gabriel Arias; el segundo regresó a Atlético Tucumán tras ser repescado.

Con ese panorama, Unión resolvió rápido el arco, pero el resto de las posiciones siguen abiertas.

Dos nombres que desvelan a Madelón

Leo Madelón tiene claros sus objetivos y no los oculta. El entrenador insiste especialmente por Mauricio Martínez y Rodrigo Saravia, dos futbolistas que considera fundamentales para fortalecer el mediocampo. Martínez volvió a Rosario Central, aunque no entra en los planes del Canalla y busca una salida, pese a tener contrato vigente hasta fin de año. Si logra destrabar su situación, Unión aparece como una opción concreta para un retorno.

El caso de Saravia es similar. El uruguayo fue pretendido en el mercado anterior, pero eligió Belgrano. Hoy el contexto cambió: no será tenido en cuenta en Córdoba y negocia la rescisión de su vínculo. Unión espera, consciente de que los tiempos juegan un papel determinante.

Gestiones frustradas y puertas cerradas

En el camino, varias alternativas quedaron descartadas. Iván Gómez, de Platense, resultó inviable desde lo económico por las altas exigencias del club de Vicente López. Diego Tarzia, de Independiente, también apareció en carpeta, pero todo indica que priorizará una propuesta del exterior.

Otro intento que no prosperó fue el de Lucas Besozzi. El futbolista había llegado a un acuerdo con Unión en lo contractual, pero Lanús se negó a cederlo a préstamo y exigió una venta definitiva, condición que hizo caer la operación.

Lo que viene: planes B y posibles salidas

Con este escenario, Unión no detiene la búsqueda. Si no logra avanzar por los nombres prioritarios, la dirigencia y el cuerpo técnico deberán activar alternativas para no quedar cortos en cantidad y calidad. Al mismo tiempo, el club evalúa posibles transferencias que podrían oxigenar las arcas y, a la vez, generar espacio en el plantel. En ese rubro aparecen como posibles protagonistas Mateo Del Blanco, Valentín Fascendini y Lautaro Vargas, jugadores con mercado y proyección que despiertan interés.

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El mercado sigue abierto y las cartas aún están sobre la mesa. Por ahora, Unión camina con prudencia, pero sabe que el margen de espera es limitado y que, más temprano que tarde, deberá acelerar si pretende llegar al inicio de la temporada con un plantel a la altura de sus ambiciones.

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