Alerta por caballos en la ciudad: denuncias diarias y rescates limitados
Desde la ONG SOS Caballos advierten que volvieron a verse carros tirados por equinos en distintos puntos de Santa Fe. Denuncian maltrato cotidiano, dificultades para los rescates y altos costos de mantenimiento.
En los últimos meses, la presencia de caballos acarreando carros volvió a ser una postal frecuente en distintos barrios de la ciudad de Santa Fe y zonas aledañas. La situación reavivó la preocupación de las organizaciones proteccionistas, que advierten no solo por el estado de los animales, sino también por los riesgos que implica la tracción a sangre en plena vía pública. Las denuncias, aseguran, se repiten a diario y muchas veces no logran derivar en operativos efectivos.
SOS Caballos, una organización no gubernamental (ONG) que trabaja desde hace años en la recuperación y rehabilitación de equinos maltratados, sostiene su labor a pulmón, con voluntariado y donaciones. La presidenta de la entidad, Alejandra Belda, describió ante LT10 un escenario complejo, donde las intervenciones están condicionadas por protocolos, evaluaciones veterinarias y recursos limitados, en un contexto que define como de "retroceso" en la protección animal.
El protocolo de intervención
Belda explicó que “prácticamente todos los días” reciben denuncias por caballos en mal estado. Detalló que el procedimiento comienza con un llamado al 911 y la intervención de la Policía Ecológica, pero aclaró que “tiene que verlo el veterinario policial y determinar si hay o no riesgo de vida”.
En ese sentido, remarcó que muchas veces los animales no son retirados de sus dueños porque, “excepto que tenga riesgo de salud o de vida, los mandan a rehabilitar a las manos de los maltratadores”. Además, advirtió que “el riesgo de vida existe desde el momento que lo atás al carro y le tapás los ojos”.
Situaciones extremas
La titular de SOS Caballos señaló que esta dinámica frenó notablemente los rescates y describió situaciones límite: “El animal prácticamente tiene que estar muriéndose para poder llegar al secuestro”, relató. Agregó que han encontrado yeguas preñadas y caballos sin descanso que “a la mañana los usa el dueño y a la tarde se los alquila a otro”, comparando la situación con la de “un auto que funciona sin parar”.
También alertó que, aun cuando se ordena que un caballo quede bajo custodia como depositario judicial, “no hubo un seguimiento y en el medio se perdieron un montón de animales que desaparecieron”.
Altos costos y apoyo social
Belda subrayó el alto costo que implica sostener cada rescate: atención veterinaria, medicación y asesoramiento legal. “Somos un depósito judicial y siempre estamos respondiendo ante la Justicia cómo está el animal y qué requiere”, explicó, remarcando que todo se financia con apoyo de la sociedad.
Por último, insistió en la importancia de no claudicar: “Que no se cansen de denunciar”. También convocó a colaborar a través de redes sociales, voluntariado o donaciones, recordando que “todos sirven, porque somos todos voluntarios los que estamos”.