Las Trillizas de Oro hablaron de las denuncias contra Julio Iglesias
En medio de las acusaciones que enfrenta el cantante en España, María Laura, María Emilia y María Eugenia rompieron el silencio y aseguraron que durante los años que trabajaron con él “nunca vivieron nada de lo que se está diciendo”.
Julio Iglesias, de 82 años, quedó en el centro de la polémica tras nuevas denuncias presentadas en España por presuntos abusos sexuales, agresiones físicas, acoso y trata laboral. Las acusaciones fueron realizadas por dos exempleadas y se suman a señalamientos previos de la actriz Vaitiare Hirshon, lo que reactivó el debate público en torno a la figura del artista.
En ese contexto, Las Trillizas de Oro se refirieron al tema y fijaron una postura clara. Las cantantes argentinas, que mantuvieron una relación laboral cercana con Iglesias durante años como coristas en sus giras internacionales, coincidieron en que su experiencia fue muy distinta a lo que hoy se denuncia. “Mientras trabajábamos con Julio nunca vivimos nada de lo que se está diciendo de él en estos días. Por eso no queremos hacer ningún comentario sobre el tema”, expresaron de manera conjunta.
María Laura, María Emilia y María Eugenia conocieron a Julio Iglesias cuando aún no habían cumplido los 18 años. El cantante quedó impactado por su talento y, tras verlas en una revista, las contactó para que se sumaran a su equipo artístico. Con el paso del tiempo, esa relación profesional dio lugar a versiones sobre una admiración especial del artista hacia ellas.
En una entrevista anterior, María Laura recordó aquellos comienzos y el impacto que tuvo ese vínculo en sus carreras. “Tenemos muy lindos recuerdos profesionales y personales. Teníamos 17 años cuando Julio vio nuestra foto en una revista. Era una imagen de la película El tío disparate, que hicimos con Carlitos Balá y con dirección de Palito Ortega”, contó.
La cantante también relató cómo llegó la propuesta y el cambio que significó para sus vidas: “Julio se contactó a través de Juan Alberto Mateyko y cuando nos llegó la propuesta de trabajar con él estábamos todos nerviosos porque era un cambio radical. Una cosa es participar en un disco y otra hacer galas en España, que eran giras de año y medio”.
Sobre el trato personal, fue contundente: “Lo pasamos muy bien, siempre fue muy respetuoso. He leído en un libro que escribió su representante, Alfredo Fraile, que decía que fui su amor platónico, pero la verdad es que siempre se portó muy bien. Un gran profesional y para nosotras fue un gran salto internacional porque empezamos a trabajar en Europa”.
Mientras la causa judicial sigue su curso en España, el testimonio de Las Trillizas de Oro suma una voz desde la experiencia directa y marca distancia entre las denuncias actuales y lo que ellas vivieron durante años junto al artista.