Ganancias: algunos contribuyentes podrían dejar de tributar

Es que el mínimo no imponible y las categorías se ajustan por inflación pasada, que es más alta. Se demora el ingreso y el salto de categoría.

Debido a que la inflación todavía es alta en la Argentina, la fórmula de ajuste de categorías y deducciones del Impuesto a las Ganancias puede beneficiar a los trabajadores en relación de dependencia que están alcanzados por el tributo.

El efecto es exactamente inverso al que se daba en la versión anterior del impuesto, cuando todos sus parámetros se ajustaban con el Salario Imponible Promedio de los Empleados Registrados (SIPER) de octubre del año anterior.

El índice ahora es elaborado por el Ministerio de Capital Humano, aunque en el pasado era una tarea del Ministerio de Trabajo. En la versión anterior del Impuesto a las Ganancias se ajustaban el mínimo no imponible y todos los parámetros en función del incremento del salario promedio de octubre a octubre, y recién en enero del año siguiente regían las nuevas tablas.

Lo que ocurría era que los salarios evolucionaban por debajo de la inflación, mientras que los precios seguían subiendo entre octubre y diciembre. Cuando se aplicaban los ajustes en las tablas ya era tarde, ya que cada vez más trabajadores quedaban alcanzados por el impuesto, o bien los que estaban en los márgenes pasaban a categorías más altas, con lo cual pagaban importes crecientes. De hecho, se generaba el efecto negativo de que a los empleados no les convenía recibir un aumento salarial o cobrar horas extra, porque saltaban de categoría y toda la mejora se iba en las retenciones del impuesto.

Durante la gestión de Alberto Fernández se elevó la deducción especial, de manera que quienes estaban en las escalas más bajas, aunque seguían dentro del impuesto, no tuvieran que pagar nada. El problema de este esquema era que, luego de un par de aumentos salariales, comenzaban a tributar directamente desde las categorías más altas, en las que la alícuota llega al 35%.

Impuesto a las Ganancias: el cambio de fórmula

El cambio de fórmula aprobado durante la gestión de Javier Milei, al reintroducir el Impuesto a las Ganancias para la cuarta categoría (derogado en 2023 en medio de la campaña presidencial en la que el oficialismo llevaba a Sergio Massa como candidato), fijó la actualización de las tablas por la inflación del semestre anterior.

En un contexto en el que los precios van a la baja, la fórmula genera el efecto contrario: quienes tienen salarios que están en el límite y que, con un incremento, podrían quedar alcanzados, demoran su ingreso al impuesto, mientras que los que están cerca del tope de una categoría postergan el salto a la siguiente. En definitiva, se paga un poco menos.