El BCRA refuerza reservas y el dólar transita un enero sin sobresaltos
Con compras por más de US$ 1.000 millones y reservas en su nivel más alto desde 2021, el Banco Central aprovecha un escenario de abundante oferta de divisas, altas tasas y estabilidad cambiaria poco habitual para esta época del año.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) acumuló más de 1.000 millones de dólares en compras en el mercado cambiario durante enero, en un contexto atípico para el inicio del año. Como resultado de estas intervenciones, las reservas internacionales brutas alcanzaron los 45.740 millones de dólares, el nivel más elevado desde septiembre de 2021, fortaleciendo la posición financiera de la autoridad monetaria.
La dinámica responde a un escenario de exceso de oferta de divisas que permitió al BCRA reforzar su stock de reservas sin generar presiones alcistas sobre el tipo de cambio oficial. La liquidación del complejo agroexportador y la colocación de deuda corporativa en moneda extranjera ampliaron el ingreso de dólares al mercado oficial y facilitaron una estrategia sostenida de acumulación.
Además de las compras diarias en el Mercado Libre de Cambios (MLC), el Central recurrió a operaciones “en bloque” con empresas e instituciones, una herramienta que le permite adquirir divisas fuera del mercado mayorista y evitar distorsiones en la operatoria cotidiana. Estas acciones se desarrollan dentro del esquema de bandas cambiarias, en el que el BCRA participa activamente para fortalecer sus reservas.
Calma cambiaria en pleno verano
En paralelo, el tipo de cambio oficial se mantiene estable y dentro de la banda de flotación, con una tranquilidad poco frecuente para el mes de enero. En la primera rueda de la semana, el dólar mayorista cerró en $1.437,70, ubicándose un 8,4% por debajo del techo de la banda, actualmente en $1.558,84, la mayor distancia desde mediados de octubre del año pasado.
El mercado cambiario atraviesa así un “verano sin sobresaltos”, rompiendo con la estacionalidad habitual de comienzos de año, caracterizada por una mayor volatilidad. Las altas tasas de interés, la continuidad de las emisiones de deuda en dólares y las liquidaciones del sector agropecuario contribuyeron a este escenario de estabilidad y le dieron margen al Central para seguir comprando divisas.
Operadores del mercado destacan que no se observa tensión cambiaria y que la oferta supera con holgura a la demanda genuina, incluso en un contexto de intervención oficial. De cara a los próximos meses, la atención estará puesta en la continuidad del flujo de dólares, tanto por exportaciones como por financiamiento privado, clave para que el BCRA pueda seguir fortaleciendo su balance sin alterar el equilibrio cambiario.