Boca, tras cerrar a Ascacíbar, va por dos delanteros: a quiénes busca
Riquelme no detendrá la búsqueda una vez abrochada la inminente llegada del Ruso e intentará cerrar a un extremo y un 9. El Chimy Ávila vuelve a aparecer como candidato.
Boca ya tiene a Ángel Romero en sus filas y confía en que en las próximas horas también se sume a esa lista de refuerzos Santiago Ascacibar, con revisión médica incluida para seguir los pasos del paraguayo. En un mercado de pases que se le hizo cuesta arriba tras algunas negativas, Juan Román Riquelme apuesta a cerrarlo con todo e irá a la carga por dos delanteros una vez que se termine de resolver lo del Ruso.
Luego del trunco pase de Marino Hinestroza, que terminó poniéndose la camiseta de Vasco da Gama cuando se encaminaba su firma, y el rechazo de Fluminense a la importante oferta por Kevin Serna, la dirigencia no cederá en la búsqueda de un extremo. Mucho menos tras confirmarse la salida a préstamo de Brian Aguirre a Estudiantes y, por ende, la necesidad imperiosa de sumar una cara nueva en el wing derecho.
Por ahora, en ese sector de la cancha -prioridad absoluta para Claudio Úbeda- no hay nombres concretos en el radar, a diferencia de lo que sucede con la otra posición a suplir: el centrodelantero. A pesar de que Romero será una variante más en una ofensiva golpeada por las lesiones, en Boca entienden que la incertidumbre sobre la situación física de Edinson Cavani y la pubalgia de Milton Giménez, que lo tiene a maltraer, imponen la búsqueda de un “9” más de área pensando en llegar bien plantados a la Copa Libertadores.
¿Quién aparece en carpeta? Entre los candidatos que ya trascendieron y pueden volver a escena está Ezequiel Ávila. El delantero del Betis, de 31 años y con pasado en las inferiores del Xeneize, dejó la puerta abierta para una vuelta al país, aunque las tratativas no serán sencillas. En Boca interesa, pero primero buscan conocer en qué condiciones podría salir de España y cuál sería el encuadre económico de una eventual negociación.
Consultado específicamente por la posibilidad de llegar a Boca, el Chimy respondió: “Eso es cosa de la directiva y de mi agente. Yo me tengo que ocupar en hacer bien mi trabajo, porque si yo ahora me ocupo en hacer negociaciones, en hablar si me voy o me quedo, entonces estoy descuidando mi trabajo. Y mi trabajo es jugar al fútbol. Lo que pase extradeportivo, eso ya es cosa del representante y de la directiva de aquí”.
Por lo pronto, el primer paso que tiene en mente Riquelme es terminar de confirmar a Ascacibar como refuerzo para luego apretar el acelerador por dos atacantes en el último tirón del mercado. La ventana cierra este martes, pero Boca podrá extender el plazo hasta el 31 de marzo en caso de vender o ceder un jugador al exterior fuera del límite estipulado.