Calor extremo: a partir de qué año medio planeta vivirá un "infierno"

Un nuevo informe muestra las evidencias contundentes del calentamiento global. Si el hombre no mejora los datos, para dentro de pocos años, 4.000 millones de personas estarán dentro de una zona casi insoportable para vivir. Qué pasará con Argentina.

Los avisos se suceden desde el inicio del siglo, pero los gobiernos no prestan atención. Escuchan, hablan pero hacen muy poco en concreto. Esta vez, ya no es una advertencia: es el anticipo científico de lo que nos espera como humanidad en muy poco tiempo: para el 2050 (faltan solo 24 años) la mitad de la población del planeta vivirá en lugares de calor extremo. En condiciones prácticamente inviables o peligrosísimas para la salud.

Hay 4.000 millones de personas amenazados por las condiciones del cambio climático. Y no se trata de condiciones debidas a migraciones por tragedias o guerras. El lugar en que viven hoy, en dos décadas y media, se volverá casi inhabitable. Como consecuencia del cambio climático, tendrán que soportar temperatura extremas que abrirán las puertas a muchísimos problemas casi insolucionables para las personas y los países.

Este traumático escenario surge de un trabajo de la Universidad de Oxford, que hizo un profundo relevamiento de todo el planeta y fue publicado por "Nature Sustainability". Allí se anticipa que todo este cuadro se hará realidad si el planeta alcanza un aumento de 2 °C sobre niveles preindustriales, algo que muchos científicos climáticos consideran cada vez más probable o inevitable.

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El planeta, al rojo vivo: cifras que alarman

El estudio compara la situación actual con la de hace dos décadas. En 2010, aproximadamente el 23% de la población mundial experimentaba calor extremo con frecuencia. Para 2050, esa cifra podría elevarse al 41% de los habitantes del planeta, un salto que redefinirá la vida urbana, laboral y sanitaria en múltiples regiones.

Además, la investigación de Oxford señala que la mayoría de estos impactos se sentirá incluso antes de alcanzar los 2°C de calentamiento, mientras el mundo supera el umbral de 1,5°C, un objetivo crítico según el Acuerdo de París (lo que Trump desconoce por completo).

Como será algo permanente, se verá la aparición de lo tantas veces advertido por las Naciones Unidas: los parias climáticos.

¿Quiénes sufrirán más? Las regiones en peligro

Aunque el fenómeno será global, no todos los lugares lo sentirán con la misma intensidad. Paises en el cinturón tropical y el hemisferio sur, con climas ya cálidos, están entre los que enfrentarán los mayores aumentos de temperaturas peligrosas. Según proyecciones asociadas al estudio, algunos países experimentarían los incrementos más pronunciados en condiciones de calor extremo. Los más afectados serán:

  • Brasil
  • Nigeria
  • Sudán del Sur
  • Laos

El gigante sudamericano, dos países africanos (Sudán del Sur ya es hoy uno de los peores del mundo sin el calor extremo) y uno del sudeste asiático.

Asimismo, las mayores poblaciones expuestas a este fenómeno estarían en:

India

  • Indonesia
  • Bangladesh
  • Pakistán
  • Filipinas

Argentina, el oasis para la región

En medio de este panorama global, Argentina aparece como una posible excepción en América Latina, un punto geográfico donde las proyecciones de impacto por calor extremo podrían ser menos severas que en países tropicales cercanos. Aunque los detalles regionales no están explícitos en el estudio de Oxford, los datos disponibles sobre proyecciones climáticas y patrones de calentamiento sugieren que zonas templadas del sur del continente tendrán condiciones más moderadas comparadas con las regiones cercanas al ecuador.

Esto no quiere decir que Argentina esté totalmente exenta de riesgos. Las olas de calor y las noches tropicales han ido aumentando en los últimos años en ciudades como Buenos Aires, Córdoba y Rosario, reflejando una tendencia general al alza de temperaturas extremas también en latitudes más templadas.

En este verano, sin ir más lejos, hemos soportado varias olas de calor y el mapa de la Argentina estuvo masivamente marcado en un rojo intenso. Incluso en el sur del país, aunque el inicio haya sido intencional, combatir los incendio en una amplia región patagónica es muy complejo por la alta temperatura y la falta de lluvias.

Sin embargo, frente a países como Brasil, Paraguay o México, la intensidad y frecuencia del calor extremo proyectado es relativamente menor, lo que podría convertir al país en un punto de menor riesgo climático comparativo en la región.