Unión tropezó en el Malvicino y se quedó con las manos vacías

El Tatengue no logró sostener la intensidad y cayó 91-83 frente a Oberá. La emoción por la despedida de Nacho Alessio no alcanzó para cambiar el final.

La noche que empezó con aplausos terminó en silencio. Unión perdió en casa ante Oberá Tenis Club por 91-83 y sumó un traspié que dejó preocupación en el Ángel Malvicino. El equipo santafesino mostró pasajes de entrega, pero fue superado por un rival más claro, ordenado y efectivo en los momentos decisivos.

Un desarrollo que siempre lo tuvo corriendo de atrás

Desde el arranque, el conjunto misionero impuso condiciones. Presionó alto, incomodó la salida rojiblanca y capitalizó errores para construir una ventaja temprana. Unión tardó en acomodarse y cuando lo hizo, ya estaba obligado a remar.

El empuje de Emiliano Basabe, protagonista en el goleo, permitió que el Tatengue no se despegara del todo en el marcador durante el primer cuarto. Sin embargo, Oberá respondió con eficacia desde el perímetro y mantuvo la iniciativa.

La visita manejó los tiempos

En el segundo segmento se vio la mejor versión de Oberá. Con circulación prolija y decisiones acertadas, fue ampliando la brecha ante un Unión que alternó buenas intenciones con fallas defensivas. La diferencia de once puntos al descanso largo reflejaba con claridad lo que se veía en la cancha.

En el complemento, el equipo santafesino intentó reaccionar, pero nunca logró sostener una racha que lo metiera de lleno en partido. Le faltó continuidad ofensiva y solidez atrás para frenar a un rival que supo jugar con la ventaja.

Esfuerzo individual, pero poca construcción colectiva

Unión encontró respuestas aisladas, pero no logró armar un funcionamiento que lo respaldara durante varios minutos seguidos. Cada vez que insinuó una remontada, Oberá respondió con calma y efectividad. Daviyon Dreper, con 21 puntos, fue el hombre clave para la visita, bien acompañado por un equipo que entendió cómo administrar la diferencia.

Basabe, con 20 tantos, fue el más productivo del Tatengue, aunque su aporte quedó diluido ante la falta de consistencia colectiva.

Del homenaje a la frustración

La velada tuvo un momento cargado de emoción con la despedida del histórico capitán Nacho Alessio, ovacionado por el público antes del inicio. Pero el resultado no acompañó el clima especial y Unión terminó masticando bronca por una derrota que se sintió en casa.

Oberá festejó un triunfo valioso y ya piensa en su próxima parada en Formosa. Unión, en cambio, deberá corregir errores y reencontrarse con su mejor versión para que el Malvicino vuelva a ser una fortaleza.