Desarrollan un modelo digital para medir la polución del aire en Santa Fe
Melissa Mendoza, ingeniera ambiental y becaria doctoral de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Hídricas (FICH-UNL), explicó cómo las simulaciones permiten predecir el impacto del crecimiento edilicio y el parque automotor en la salud de los vecinos.
¿Cuánto puede crecer el parque automotor sin que se convierta en una complicación para el aire que respiramos? Esta es una de las preguntas que impulsó un trabajo presentado en el reciente Encuentro de Jóvenes Investigadores de la Universidad Nacional del Litoral (UNL). La investigación propone un modelo computacional para recrear, mediante simulaciones, el comportamiento de los contaminantes en áreas urbanas.
En diálogo con LT10, la ingeniera ambiental Melissa Mendoza explicó el alcance de esta tecnología: "A veces no es posible realizar ensayos experimentales por su complejidad o costo. Por eso, usamos estrategias de la matemática y la computación para crear modelos que reproduzcan la realidad en determinadas condiciones".
Uno de los puntos más interesantes de la entrevista fue la posibilidad de proyectar escenarios futuros. Mendoza señaló que estas simulaciones permiten analizar cómo el cambio en la geometría de la ciudad —por ejemplo, la construcción masiva de edificios en el microcentro— o el incremento del transporte público pueden impactar en la calidad del aire.
"Iniciamos con simulaciones a nivel de calle. Mi aporte fue incorporar las reacciones químicas de los compuestos en el aire para ver cómo se acoplan a los modelos existentes. La idea ahora es analizar a escala de barrio: comparar una zona céntrica, con alta densidad edilicia, frente a un barrio residencial con menos tráfico", detalló la investigadora.
Aunque la construcción de estos modelos requiere un procesamiento complejo en centros de cómputo de alto rendimiento (clústeres), la ingeniera destacó que los resultados son fundamentales para la toma de decisiones políticas y ambientales.
"Sería una herramienta muy potente para el ordenamiento territorial. Se podrían crear escenarios antes de autorizar nuevos edificios o para decidir cambios en los recorridos de las líneas de colectivos", afirmó Mendoza. A pesar de su utilidad para la gestión pública, la especialista comentó que, por el momento, el municipio santafesino no ha manifestado interés formal en el proyecto.
El modelo no solo se limita al humo de los escapes. El grupo de investigación busca expandir el análisis a contaminantes emitidos por industrias locales y el impacto de los incendios en la zona de islas o la quema de basura en microbasurales, problemas recurrentes en la región.
"Contar con esta información permite adelantarse a los problemas. Podemos identificar si una calle, que hoy no es crítica, podría volverse peligrosa para la salud en épocas escolares o por cambios en el patrón urbano. Siempre es mejor contar con datos para decidir", concluyó Mendoza.
Audio: Melissa Mendoza, ingeniera de la UNL
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