La venta de Nardoni a Brasil reactiva ingresos para Unión
El traspaso del mediocampista de Racing a Grêmio vuelve a poner a Unión en escena, ya que el club santafesino recibirá una parte del monto de la operación.
La inminente salida de Juan Ignacio Nardoni rumbo a Grêmio no solo impacta en Racing desde lo deportivo, sino que también tiene consecuencias económicas directas para Unión, la institución que lo formó y luego lo transfirió a Avellaneda. El pase, que ronda los 10 millones de dólares entre monto fijo y variables, reabre el capítulo financiero para el club rojiblanco.
Si bien el porcentaje exacto a percibir depende de los términos finales de la operación, está confirmado que Unión conserva un porcentaje del pase, por lo que recibirá una suma importante a partir de esta nueva transferencia internacional.
Un ingreso clave sin necesidad de vender
Para Unión, este tipo de movimientos representan una vía de financiamiento estratégica. Sin desprenderse de futbolistas de su plantel actual, el club podrá sumar dólares frescos gracias a una venta que se gestó entre terceros, pero que lo tiene como beneficiario por derechos previamente acordados.
La dirigencia tatengue viene apostando fuerte al orden económico y a la valorización de sus juveniles, y el caso Nardoni vuelve a exponer la importancia de negociar porcentajes de futuras ventas cuando se transfieren futbolistas jóvenes al mercado local.
La plusvalía que no se activará
Sin embargo, no todo el potencial económico se concretará. En su momento, Unión había fijado una cláusula de plusvalía del 10% que se activaba únicamente si una futura venta superaba los 8 millones de euros. Como la cifra acordada con Grêmio no alcanzaría ese monto en moneda europea, ese beneficio extra no se ejecutará.
Aun así, en Santa Fe entienden que la operación es positiva: el club vuelve a recibir dinero por un jugador surgido de sus divisiones inferiores, ratificando el valor de su estructura formativa.
Formación, vidriera y retorno
Nardoni debutó y se consolidó en Unión antes de dar el salto a Racing, donde terminó de potenciar su perfil hasta convertirse en una pieza codiciada en el mercado sudamericano. Ahora, su llegada al fútbol brasileño no solo marca un crecimiento en su carrera, sino que también refuerza el modelo de club formador que Unión sostiene desde hace años.
En tiempos donde equilibrar las cuentas es tan importante como sumar puntos, este tipo de ingresos externos se transforman en un alivio y en una confirmación de que el trabajo en inferiores también se traduce en resultados fuera de la cancha.