Santa Fe es la segunda provincia más afectada por el cierre de empresas

En una entrevista con LT10, Mario Galizzi, referente de la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (Apyme) en Santa Fe, alertó sobre el cierre de hasta 40 empresas diarias en el país y el fuerte impacto del costo del transporte en la producción local.

El escenario para las pequeñas y medianas empresas en la Argentina atraviesa uno de sus momentos más críticos. Según los datos del Observatorio de Importaciones de Apyme, el cuarto mes de mediciones arrojó cifras alarmantes: se cierran entre 35 y 40 empresas por día en todo el territorio nacional.

En la provincia de Santa Fe, la situación se traduce en la pérdida de casi 25.000 puestos de trabajo formales. "Hablamos de personas con recibo de sueldo, sin contar la cadena informal que representa más del 50 % de la economía", señaló Mario Galizzi en diálogo con LT10. A nivel nacional, la cifra de empleos perdidos supera los 220.000, ubicando a Santa Fe como la segunda provincia más afectada después de Buenos Aires.

El problema de los costos y la "importación de lo que sobra"

Galizzi explicó que la competitividad de la producción argentina está jaqueada por un "dólar anclado" con fuerte intervención estatal y una carga impositiva que supera el 30 % en la base de cualquier producto.

A esto se suma el elevado costo energético tras la quita de subsidios. "Tenemos energía abundante pero cara, porque la pagamos como importadores cuando somos productores", afirmó el empresario, comparando la situación con las políticas de "energía barata" que promueven potencias como Estados Unidos para desarrollar su industria.

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Otro punto crítico es el ingreso de productos del exterior que compiten de forma desleal con la producción regional: "Hoy tenemos un gran ingreso de cerdos de Brasil, leche de Uruguay, limones de Egipto y manzanas de China", enumeró.

El flete: la barrera invisible

Para Galizzi, el hecho de que Argentina sea el octavo país del mundo en superficie hace que el transporte sea una variable determinante. La desaparición del sistema ferroviario en la década del 90 dejó al país dependiente del camión, lo que encarece los productos de manera "exorbitante".

"El costo de flete te deja fuera o adentro del negocio sistemáticamente. Traer un contenedor de China puede salir más barato que mover la producción internamente en Argentina por vía terrestre", graficó.