Detuvieron a uno de los agresores de Delfina tras otra golpiza

El joven, imputado por el brutal ataque a Delfina Pérez, fue aprehendido nuevamente luego de agredir a otro chico en la vía pública. El hecho quedó registrado en un video y se produjo mientras incumplía medidas judiciales vigentes.

Uno de los imputados por el violento ataque a Delfina Pérez volvió a ser detenido en las últimas horas en la ciudad de San Cristóbal, luego de protagonizar una nueva agresión contra otro joven en plena vía pública. El episodio, que fue filmado y rápidamente se viralizó, resultó determinante para que la Justicia ordenara su aprehensión.

El acusado había sido procesado en libertad por la brutal golpiza a la adolescente, ocurrida el 1° de enero, aunque pesaban sobre él distintas restricciones judiciales. La nueva denuncia por violencia y el incumplimiento de esas condiciones agravaron su situación procesal y derivaron en la inmediata intervención policial.

El agresor de Delfina atacó a un joven mientras era filmado

Según se informó, el ataque al otro joven se produjo mientras el imputado se encontraba bajo medidas de restricción impuestas por la Justicia. El hecho generó fuerte preocupación en la comunidad y volvió a poner en el centro de la escena el caso Delfina, que conmocionó a la ciudad.

Este viernes, Luciana, madre de la adolescente, denunció por LT10 e que el agresor incumplió en reiteradas oportunidades la orden perimetral e incluso llegó a seguir a su hija en moto. 

La situación se tornó aún más alarmante cuando se conoció que la golpiza al otro joven —que se viralizó en redes sociales— ocurrió a apenas media cuadra de la casa de la abuela de Delfina, un lugar al que el imputado tiene prohibido acercarse. Según relató Luciana, el joven de 18 años estuvo “toda la tarde sentado” en una plaza cercana y “merodeando por alrededor” de su domicilio.

El nuevo episodio de violencia y la detención del imputado reavivan el debate sobre las decisiones judiciales en el caso y el nivel de protección que reciben las víctimas en localidades pequeñas, donde agresores y damnificados conviven a diario en los mismos espacios.