El partido con San Lorenzo se acerca y en Unión la preocupación no pasa solo por el rival. Mientras Leonardo Madelón empieza a darle forma al equipo para la 5ª fecha del Apertura, la lista de jugadores con molestias físicas no deja de crecer y obliga a mirar el banco con más cautela que confianza.
La única certeza es una ausencia: Valentín Fascendini. El desgarro lo sacó de escena y lo mantendrá al margen al menos por tres semanas. El problema es lo que viene detrás. Tomás González y Agustín Colazo arrastran molestias y entrenan de manera diferenciada con señales de alerta que no pasan desapercibidas para el cuerpo técnico.
No son parte de la base principal hoy, pero sí opciones habituales. Por eso, Madelón los sigue de cerca y espera respuestas en los próximos entrenamientos para saber si podrá contar con ellos o si deberá ajustar aún más la rotación.
El contexto tampoco ayuda. El golpe sufrido en Santiago del Estero dejó secuelas anímicas y futbolísticas, y el DT sabe que el 15 de Abril tiene que volver a hacerse fuerte. En casa, Unión necesita recuperar presencia, carácter y puntos, justo cuando el plantel empieza a mostrar señales de desgaste. Madelón piensa cambios, evalúa riesgos y espera buenas noticias desde lo físico. Porque ante San Lorenzo no solo se juega un partido: Unión se juega empezar a levantar cabeza.