Sigue el debate por la reforma laboral en el Senado

La jornada quedó atravesada por la marcha de la CGT en las inmediaciones del Palacio, además de la muerte de la exdiputada del PJ, Sandra Mendoza.

Con 38 senadores sentados en sus bancas, el oficialismo logró poner en marcha la sesión que tiene a la reforma laboral como único tema. La jornada, en la que se prevé que le oficialismo se anotará un triunfo contundente, quedó atravesada por la manifestación de la CGT en las inmediaciones del Congreso, negociaciones a contrarreloj y el fallecimiento de la exdiputada del PJ, Sandra Mendoza.

Pasadas las 11, con la vicepresidenta Victoria Villarruel sentada en el estrado, se puso en marcha la sesión convocada por el oficialismo y los bloques "dialoguistas" para avanzar con la modernización laboral impulsada por el presidente Javier Milei. Y que, de acuerdo al oficialismo, tiene como objetivos principales "terminar con la industria del juicio" y crear empleo registrado. El mandatario, confirmaron desde la Casa Rosada, seguiría el debate.

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Salvo Unión por la Patria y los santacruceños Natalia Gadano y José María Carambia, el resto de los bloques dieron quorum. El día previo a la sesión, la jefa del bloque oficialista, Patricia Bullrich, había conseguido una foto que anticipaba el respaldo del grueso de los senadores. De acuerdo a sus estimaciones, gracias a la incorporación de los 28 cambios que sufrió el texto original, al momento de la votación en general, el texto podría cosechar unos 44 votos.

Bullrich hiperactiva

Durante toda la jornada Bullrich se mostró hiperactiva. No solo tuvo un rol protagónico desde su banca, donde obró como miembro informante de la iniciativa que tiene más de 200 artículos. Sino que se la vio yendo y viniendo por los pasillos del Senado, hablando por teléfono y recibiendo funcionarios en su despacho. Entre ellos, al ministro del Interior, Diego Santillo, otro de los grandes negociadores de la ley.

"Me voy a contar los votos", le dijo Bullrich a la prensa acreditada después de intercambiar algunas palabras sobre lo que avizoraba para el resto de la jornada. En ningún momento, desde que el texto ingresó al Senado, allá por diciembre del año pasado, la exministra de Seguridad le sacó los ojos al asunto, el día de la sesión no fue, ni por asomo, la excepción. "Tiene una capacidad de trabajo impresionante", reconocen fuentes parlamentarias que destacan cómo cambió el ritmo en el Senado desde que juró.

Entre las negociaciones que Bullrich siguió de cerca, incluso cuando la sesión estaba en marcha fue la incorporación al proyecto del convenio que Nación firmó este martes con la Ciudad de Buenos Aires para traspasar progresivamente a la órbita porteña las competencias de la Justicia laboral.