Marcos Camino: "Se cumplió un ciclo: me voy por la puerta grande"
El histórico músico repasó su carrera y aseguró que deja la banda en buenas manos, la de su hijo.
En una charla íntima y reveladora con LT10, Marcos Camino, el histórico acordeonista y líder de Los Palmeras, confirmó su retiro definitivo de los escenarios. La decisión, que venía analizando internamente hace tiempo, se materializó el pasado sábado 31 de enero cuando, al despertar, sintió la convicción de que su etapa como músico activo había concluido. "Me voy por la puerta grande", aseguró el artista, destacando que se retira en un estado de plenitud y paz, dejando al grupo en lo más alto de la escena musical tras haber llevado la cumbia santafesina a lugares impensados.
Durante la entrevista, reflexionó sobre los costos personales del éxito. Camino confesó con sinceridad que, al repasar su vida, nota su ausencia en muchas fotos familiares y celebraciones importantes, como Navidades o Años Nuevos, por estar cumpliendo con su trabajo. "Trabajé para el éxito y trabajé para sostenerlo", afirmó, manifestando sentir una "felicidad enorme" al saberse una persona de bien que ha cumplido con sus metas y que ahora puede priorizar el tiempo con sus seres queridos y sus afectos más cercanos.
Al recordar los hitos de su carrera de más de 50 años, el músico contrastó la actualidad del grupo con sus inicios humildes, cuando tocaban para siete u ocho personas y el pago era apenas "una coca y un sándwich". Sin embargo, al ser invitado a elegir una imagen que defina su trayectoria, no dudó en señalar la histórica final de la Copa Sudamericana en Paraguay. Aquel espectáculo, transmitido a 129 países, representó para él un salto de popularidad indescriptible y el momento de mayor orgullo profesional al ver a una multitud rendida ante el sentimiento sabalero.
El factor físico también jugó un papel determinante en esta jubilación; con más de 75 años, admitió que el cuerpo comenzó a pasarle factura ante la exigencia de las giras. Las esperas en aeropuertos y los viajes de hasta 14 horas en colectivo se volvieron "tediosos" y agotadores para él. No obstante, aclaró que Los Palmeras continuarán su camino bajo la dirección de su hijo, Marquitos, a quien describió como un joven con "buena madera" y gran capacidad de sacrificio para mantener vivo el legado de la banda.
En cuanto a su futuro, Marcos Camino se imagina una vida más tranquila, dedicada a cuidar a sus perros, disfrutar de su familia y probar suerte con la pesca, aunque bromeó sobre su propia impaciencia para esta actividad. Pero el retiro de los escenarios no significa un adiós total a la gestión: planea seguir vinculado como asesor y productor del grupo.
Además, entre risas, confesó ser un "locutor frustrado" y dejó abierta la puerta para incursionar en el mundo de la radio, una de sus grandes pasiones pendientes, ahora que finalmente podrá disponer de su tiempo.