El inicio de una nueva ilusión volvió a encontrar al hincha de Colón en su lugar de siempre: las tribunas del Estadio Brigadier General Estanislao López. Para el debut ante Deportivo Madryn, la respuesta fue contundente: estadio colmado, banderas al viento y una marea rojinegra que volvió a decir presente en el arranque de la meta por regresar a la Liga Profesional.
La gente entendió que el camino será largo y exigente, pero eso nunca fue un impedimento. Al contrario: el sabalero reventó el estadio para acompañar desde el primer paso de una nueva campaña, reafirmando un compromiso que no se negocia. Familias, grupos de amigos y generaciones enteras se mezclaron en una previa cargada de expectativas, cantos y rituales que ya son parte de la identidad del club.
Cada inicio de torneo renueva la esperanza, y esta vez no fue la excepción. Con el recuerdo reciente de golpes duros, el hincha eligió mirar hacia adelante y respaldar al equipo con la convicción de que la unión entre tribuna y campo de juego será clave para pelear arriba.
El color característico de Colón volvió a adueñarse del Brigadier López, dejando en claro que, más allá de la categoría, hay una certeza que se repite: cuando arranca una nueva campaña, el pueblo sabalero siempre está.