La sociedad que ilusiona: Bonansea y Marcioni, la fórmula que potenció a Colón
Los ex Patronato fueron determinantes en el triunfo ante Deportivo Madryn y confirmaron que el nuevo Sabalero se construye a partir de sociedades probadas. Goles, entendimiento y un mensaje claro en el debut.
Colón no solo ganó en su estreno en la Primera Nacional: también mostró argumentos. Y entre ellos sobresale una sociedad que empezó a dar dividendos inmediatos. Alan Bonansea y Julián Marcioni, con pasado en Patronato, fueron las grandes figuras en el 2-1 ante Deportivo Madryn y los responsables directos de que el Sabalero arrancara con paso firme y esperanzador.
El delantero y el volante ofensivo trasladaron a Santa Fe un entendimiento que ya traían incorporado. Bonansea facturó en la única clara que tuvo, tras una presión alta que sintetizó la idea del equipo. Marcioni, en tanto, fue desequilibrante por derecha, anotó el segundo tanto y se transformó en el jugador más influyente del partido.
No fue casualidad. Se buscaron, se encontraron y resolvieron. En un plantel prácticamente refundado, donde nueve refuerzos fueron titulares, la química previa se convirtió en un atajo competitivo. Y en un torneo largo como la Primera Nacional, ese tipo de ventajas pueden marcar diferencias.
Un Colón de sociedades
La apuesta no es aislada. Este Colón fue armado con una lógica clara: reunir futbolistas que ya compartieron vestuario y funcionamiento.
En el fondo, Pier Barrios y Federico Rasmussen replican una dupla que supo ser confiable en Godoy Cruz. En el mediocampo, Ignacio Antonio y Matías Godoy ya coincidieron en Gimnasia de Mendoza. Y en ataque, la conexión Bonansea-Marcioni es otra pieza de ese rompecabezas diseñado con memoria futbolística.
La idea es simple pero potente: reducir tiempos de adaptación, potenciar automatismos y acelerar el proceso de construcción colectiva.
Un argumento sólido para el gran objetivo
La obsesión de Colón es una sola: volver a Primera División. El armado del plantel respondió a esa meta y el debut dejó señales alentadoras. La sociedad de los ex Patronato no solo cumplió con la expectativa, sino que la superó.
Bonansea aportó contundencia y oportunismo. Marcioni, dinámica, desequilibrio y gol. Juntos ofrecieron una muestra de carácter en una noche cargada de presión, ante un rival candidato y con un estadio colmado.
Si el ascenso se construye a partir de convicción y funcionamiento, Colón empezó a trazar un camino claro. Y en ese recorrido, las sociedades no son un detalle: son el cimiento sobre el cual se edifica la ilusión sabalera.