La bajísima efectividad del Unión de Madelón jugando en el 15 de Abril
El Tatengue no consigue hacerse fuerte en su casa desde el retorno del Francés. El equipo apenas ganó tres veces, lo que refleja a las claras de la falta de poderío interno.
Desde que Leonardo Madelón volvió a ponerse el buzo de entrenador en Unión, el equipo mostró señales de orden y competitividad. Sin embargo, hay un dato que preocupa y que empieza a instalarse como materia pendiente: la baja eficacia jugando como local en el estadio 15 de Abril.
Un inicio y un presente con el mismo sabor
El ciclo de Madelón en esta nueva etapa comenzó en casa con un empate 1-1 frente a Belgrano, en un partido donde Lucas Gamba marcó el único tanto rojiblanco. Aquel encuentro dejó buenas sensaciones en cuanto al funcionamiento, pero también expuso un déficit que se repetiría: la dificultad para traducir dominio en goles.
El último antecedente en el 15 de Abril fue otro empate, esta vez 0-0 frente a San Lorenzo de Almagro. Unión generó muchas situaciones claras, fue superior en varios pasajes del juego, pero falló en la definición y dejó escapar dos puntos que parecían al alcance de la mano.
El 2025 y una tendencia irregular en casa
Si se amplía el análisis al 2025, los números en condición de local muestran altibajos marcados. Tras el empate ante Belgrano en la última fecha del Apertura 2025, Unión sufrió dos golpes en el plano internacional: cayó 2-1 ante Palestino y 1-0 frente a Mushuc Runa por la Copa Sudamericana.
En el Clausura 2025, el Tatengue arrancó con un triunfo alentador 1-0 sobre Estudiantes de La Plata, pero luego la irregularidad volvió a hacerse presente: 0-0 ante Tigre, 1-1 frente a Huracán, 2-2 contra Independiente Rivadavia, derrota 2-0 frente a Aldosivi, goleada 3-0 ante Defensa y Justicia, 0-0 con Barracas Central y caída 2-1 ante Gimnasia y Esgrima La Plata.
En el actual Clausura, Unión empató 0-0 con Platense, goleó 4-0 a Gimnasia y Esgrima de Mendoza e igualó nuevamente sin goles frente a San Lorenzo.
Los números que marcan la deuda
El balance de Madelón como local en esta etapa arroja tres triunfos, siete empates y dos derrotas. Una estadística que, si bien no es catastrófica, sí refleja una constante: Unión suma, pero no lo suficiente en su casa.
El equipo suele mostrarse sólido, ordenado y competitivo. Genera situaciones, en varios partidos fue superior a sus rivales, pero la falta de contundencia le impidió transformar el 15 de Abril en una verdadera fortaleza.
Para un conjunto que necesita hacerse fuerte ante su gente para aspirar a pelear arriba y sostener protagonismo internacional, la eficacia en casa aparece como el gran desafío del ciclo Madelón. El funcionamiento está; ahora el Tatengue deberá convertir dominio en victorias si quiere que los empates no terminen pesando más que los puntos que suma.