Sin demasiado tiempo para lamentos, Unión volvió este lunes por la tarde a los trabajos en Casa Unión, dejando atrás el 0-0 frente a San Lorenzo de Almagro y enfocándose de lleno en el compromiso del próximo domingo ante Aldosivi, desde las 21 en el estadio 15 de Abril.
El plantel realizó tareas regenerativas para quienes fueron titulares y ejercicios más intensos para el resto, en el inicio de una semana que tendrá como eje central corregir detalles en el área rival, el punto que volvió a dejar sabor amargo en la última presentación.
Una baja confirmada y una duda
En el armado del equipo ya hay una ausencia segura: Valentín Fascendini continúa con la recuperación del desgarro que lo marginó del duelo ante el Ciclón y que se produjo días antes en Santiago del Estero, frente a Central Córdoba. Su evolución demanda tiempo y no estará disponible el fin de semana.
Por su parte, Agustín Colazo será evaluado día a día. El delantero arrastra una molestia en la rodilla izquierda que le impidió estar ante San Lorenzo y su presencia dependerá de cómo responda en los próximos entrenamientos.
Más eficacia que cambios
En cuanto al posible once, no se esperan grandes sacudones. La idea futbolística está consolidada y el equipo ha mostrado solidez, especialmente como local. El cuerpo técnico analiza apenas algún ajuste puntual, como la chance de reforzar el mediocampo si decide mover a Franco Fragapane, quien no atraviesa su mejor momento.
La prioridad, puertas adentro, no pasa tanto por modificar nombres sino por afinar la puntería. Unión genera situaciones, presiona alto y controla tramos importantes de los partidos, pero necesita traducir ese dominio en goles.
El domingo, ante Aldosivi, tendrá una nueva oportunidad para ratificar lo bueno que viene mostrando en el 15 de Abril y saldar la cuenta pendiente con la red.