¿Puede desaparecer la Euroliga por la NBA Europa?
La sociedad que maneja la actual máxima competencia europea colocó a un ex NBA como nuevo CEO: Chus Bueno. ¿Con qué idea llega al momento más difícil de su historia?
La Euroliga, si intentáramos graficar su situación actual, tiene la alarma roja prendida a máxima señal desde hace unos meses. En un movimiento que pocos esperaban, la NBA se inclinó hacia FIBA para encarar su proyecto europeo y ahora la Euroliga quedó en una posición, como mínimo, complicada. Era la socia natural para negociar con la NBA pero, probablemente confiada de que nadie podía sacarle ese lugar, lo perdió.
¿Cuáles son los escenarios posibles? Aunque no se pueden asegurar, algunas medidas mandan señales. La salida del CEO lituano Paulius Montiejunas y el arribo del español Chus Bueno es una grande. Montiejunas nunca fue pro acuerdo con la NBA y por eso salió catapultado. Bueno es lo contrario. De hecho, trabajó 12 años en la NBA como vicepresidente de operaciones en Europa y Oriente Medio. Dato central.
Hay algunas pocas cosas claras. Una, que FIBA ya está adentro del acuerdo. Salvo una hecatombe, no existen chances de que la entidad madre del básquetbol mundial quede afuera de la competencia que arrancaría en la 2027/28. Dos, que el arribo de Bueno implica tácitamente una nueva realidad, más enmarcada en acercarse a algún tipo de negociación de Euroliga con la NBA para no perderlo todo.
Porque, si sale NBA Europa con clubes como el Real Madrid y otros poderosos dentro más un plan económico sólido (vemos difícil que la NBA se embarque en algo en donde no tenga seguro que va a ganar dinero), ¿cómo va a hacer la Euroliga para competir? Uno podría imaginar a clubes manejados por multimillonarios que no les importa perder plata para seguir compitiendo en la Euroliga, pero los jugadores van a preferir las mejores competencias y donde mejor les paguen. Y eso parecería estar del lado de NBA Europa.
¿Cuáles son las alternativas? Se dice que una podría ser que la nueva NBA Europa compre las acciones de la Euroliga, que se reconvertiría en NBA Europa, pero ahora con control de NBA y FIBA. Ahí se reformularía todo: adiós a los clubes o mercados pequeños (Baskonia, Zalgiris, por ejemplo) y solo una competencia central en el continente. Con calendario FIBA (gran noticia).
Otra alternativa, claro, es que esa negociación no avance y la Euroliga busque seguir compitiendo pese a perder clubes importantes en el camino, como podría ser el Madrid y otros. Competir con los que quedan, ampliar la cantidad de clubes y pelear con esas armas mientras se pueda. Usando, como dijimos en el párrafo anterior, el dinero de los dueños millonarios a los que no les importa tanto ganar plata sino tener poder como para armar equipos que consigan títulos: griegos, turcos y -antes-, rusos. Españoles también bah...
El problema central de la Euroliga, disimulado estos años por no tener nadie que les compita, es básico: casi todos los clubes participantes pierden plata. Y mucha. El Madrid, por caso, dicen que perderá 38 millones de euros solo por esta campaña. La llegada de clubes y sponsors de Oriente Medio (Dubai, Abu Dhabi), ha sido por ahora solo un refresco en el desierto. El número grande no lo ha cambiado.
Siendo la NBA la única competencia del mundo basquetbolístico cuyos números cierran desde lo económico, no parece mala idea pegarse a ellos. El entretenimiento premium tiene cada vez más oferta ante la misma demanda, con lo cual mantenerse será solo para los mejores (cada vez más segmentados) y los valientes.