El brutal sincericidio de Flavio Briatore sobre la "nueva" Fórmula 1
Flavio Briatore cuestionó la complejidad técnica de la categoría y advirtió sobre el riesgo de alejar al público.
En plena transformación técnica de la Fórmula 1, Flavio Briatore volvió a marcar postura con un mensaje crítico sobre el rumbo que está tomando la categoría. Desde su rol en Alpine, el dirigente italiano cuestionó el impacto que las nuevas reglas tienen en la comprensión del espectáculo.
El nuevo ciclo reglamentario modificó tanto la conducción como la estrategia en pista. En ese contexto, Briatore considera que la Fórmula 1 se aleja de su esencia tradicional y se vuelve cada vez más difícil de seguir para el público general.
"Los aficionados solo entienden el 20%", expresó al referirse al nivel de complejidad actual, en una definición que sintetiza su preocupación por la desconexión entre la categoría y sus seguidores.
La evolución de los monoplazas incorporó múltiples variables que influyen directamente en el rendimiento: modos de uso de energía, configuraciones específicas según el trazado y estrategias cada vez más condicionadas por la eficiencia.
Para Briatore, este escenario transforma la lógica histórica del automovilismo. Ya no se trata únicamente de ir más rápido que el rival, sino de administrar recursos en tiempo real, lo que introduce una capa adicional de dificultad tanto para pilotos como para espectadores.
"Al menos tenemos que explicar lo que realmente está pasando", reclamó, al tiempo que señaló que incluso quienes siguen la categoría con regularidad encuentran obstáculos para interpretar determinadas situaciones de carrera.
El espejo de la Fórmula E y un cambio de paradigma
En su análisis, el italiano trazó un paralelismo con la Fórmula E, donde la gestión de energía es el eje central de la competencia. Para Briatore, ese modelo anticipa lo que podría consolidarse en la Fórmula 1.
"¿Se acuerdan cuando inició la Fórmula E? Di Grassi ganó con 50 años o así", ironizó. Y profundizó su punto: "La gente de la Fórmula 1 intentó conducir esos coches y fue imposible. ¿Por qué? Porque conducir esos coches era más un ejercicio de ingeniería".
A su entender, el cambio es profundo: "Normalmente, para adelantar se pisa a fondo el acelerador. Ahora hay que levantar el pie". Esa dinámica, remarcó, modifica la esencia del espectáculo.
Más allá de sus cuestionamientos técnicos, Briatore reconoció el salto que dio la categoría en términos de negocio bajo la gestión de Liberty Media y el liderazgo de Stefano Domenicali. "Comercialmente, la mejora es increíble. Hace diez años, teníamos que llamar a todas las puertas hasta que nos dolían los dedos. Hoy en día, la gente te llama. Es un juego completamente diferente", destacó.
Sin embargo, insistió en que el crecimiento económico no debe ir en detrimento de la identidad deportiva: "Tenemos que conservar las carreras, tenemos que conservar el sonido. Eso es la Fórmula 1". En su visión, el desafío será encontrar un equilibrio entre innovación tecnológica y espectáculo para no perder la esencia que históricamente definió a la categoría.