No funciona un semáforo y cuando los inspectores se van es "un peligro"

Desde el pasado miércoles, la intersección de las avenidas Peñaloza y Goyena se encuentra sin servicio de semaforización. Aunque hay presencia de inspectores municipales, los vecinos advierten que solo cubren los horarios pico y que, tras su retiro, el cruce se vuelve "un peligro".

La esquina de Peñaloza y Goyena es, según quienes la transitan a diario, una zona muy transitada y peligrosa. Sin embargo, desde el miércoles por la mañana, los semáforos dejaron de funcionar, generando un escenario de incertidumbre y riesgo para peatones y automovilistas.

Si bien el municipio ha dispuesto la presencia de inspectores de tránsito, los comerciantes denuncian que su labor es limitada. "Están los inspectores, pero me decía, solo horario pico", comentó una vecina, señalando que el horario en que se retiran es variable y deja la zona desprotegida durante gran parte del día. Otros testimonios coinciden en que la guardia municipal se mantiene solo hasta las 14:00 horas, dejando el resto de la jornada a la deriva.

"A la tarde no hay municipales", advierten, resaltando que sin el ordenamiento oficial, los vehículos "cruzan como quieren" y doblar en la intersección se vuelve una tarea casi imposible por la cantidad de sentidos de circulación que convergen en el lugar.

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Accidentes y falta de respuestas

La situación ya ha tenido consecuencias materiales. Según trascendió, se habría producido un siniestro vial durante el fin de semana, justamente en un horario donde no había personal para ordenar el tránsito. Entre las versiones que circulan en el barrio, se sospecha que una columna de semáforo nueva fue chocada por un vehículo de gran porte —posiblemente un camión—, lo que habría desencadenado la salida de servicio de todo el sistema.

El temor por el inicio de clases

La preocupación de los comerciantes y vecinos escala al pensar en los próximos días. "Todos apurados quieren pasar y ahí se da (el peligro). Más sobre todo a esta hora, que encima empiezan las clases, es peor todavía", relató un vecino con angustia.

Con una iluminación que, paradójicamente, funciona correctamente, el problema central radica exclusivamente en la falta de control vial y la demora en la instalación o reparación de los dispositivos. Los vecinos exigen una solución urgente antes de que la esquina de Peñaloza y Goyena sea noticia por una tragedia mayor.

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La problemática de la semaforización fuera de servicio no es exclusiva de Peñaloza. En la zona de Avenida Blas Parera, los vecinos denuncian que conviven con el peligro desde hace aproximadamente dos meses. Según relatan, el problema se originó cuando un camión enganchó los cables de luz, lo que derivó en el retiro de los semáforos, sin que hasta el momento hayan sido repuestos.

A diferencia de Peñaloza y Goyena, en este sector la ausencia de control es total. "Acá es zona de nadie prácticamente", sentenció un vecino, quien aseguró que en el lugar no hay presencia de inspectores ni de policía que ordenen el flujo vehicular. Esta falta de autoridad fomenta conductas de alto riesgo, como el tránsito frecuente de motociclistas por el carril del Metrofe.

Para quienes deben transitar por Blas Parera, la experiencia diaria es una prueba de supervivencia. "Hay que tener mil ojos, hay un montón de vehículos y todos pasan cuando pueden porque estamos todos apurados", describió un habitante de la zona. Al igual que en otros puntos de la ciudad, los siniestros viales ya no sorprenden a los vecinos, quienes se sienten "librados a la suerte" cada vez que intentan cruzar la avenida.

Audio: Móvil LT10, Verónica Ensinas

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