Sempiterno: el juego de una joven santafesina para transformar la educación
Jimena Zurschmitten, una joven de 17 años oriunda de San Jerónimo Norte, desarrolló un juego de cartas con preguntas disparadoras para que estudiantes y adultos debatan sobre el sistema educativo actual. El proyecto, nacido de un ensayo escolar, busca que la voz de los jóvenes sea protagonista en la construcción de una nueva forma de enseñar y aprender.
Jimena Zurschmitten tiene 17 años y creó Sempiterno, una propuesta que invita a repensar la rutina escolar desde la perspectiva de quienes ocupan "el otro lado del pupitre". El nombre del proyecto hace referencia a aquello que, teniendo un principio, no tiene fin, reflejando la intención de que el debate educativo sea constante. La iniciativa consiste en un mazo de 60 cartas con preguntas diseñadas para generar charlas y debates en el aula, plenarias docentes o incluso en la sobremesa familiar.
La joven, que cursa su último año de secundaria, visitó los estudios de LT10 Y explicó que la idea surgió al notar que la bibliografía sobre educación es escrita mayoritariamente por adultos, excluyendo la vivencia directa de los estudiantes. "No por tener menos años la validez de lo que digo es menor, porque también lo vivo", sentenció Jimena al describir el clima de desconformidad que percibe en las instituciones, donde alumnos, docentes y directivos suelen manifestar frustración o estrés.
El diagnóstico de Jimena sobre el sistema actual es crítico: advierte que la escuela suele obligar a memorizar contenidos que hoy pueden ser resueltos en segundos por aplicaciones o inteligencia artificial como ChatGPT. Para la joven, esto genera desmotivación porque los estudiantes no encuentran coherencia entre lo que aprenden y su futuro inmediato. "El primer error es que me comparen con una aplicación", afirmó, sugiriendo que la evaluación debería centrarse en el sentido del aprendizaje y el disfrute de conocer, más allá de un examen tradicional.
"Sempiterno" no tiene reglas rígidas, sino que busca adaptarse al jugador permitiendo respuestas orales, escritas o incluso a través del arte. Entre las preguntas del mazo se encuentran disparadores como "¿Qué te gusta hacer y por qué?" o "¿Sentís que los profesores entienden tus necesidades?", orientadas a romper el "molde" del secundario y fomentar una conversación honesta. La propuesta ya ha sido testeada por sus propios compañeros de curso con resultados positivos, logrando superar el silencio inicial que suelen generar estos debates profundos.
Jimena, quien ya publicó dos libros a los 11 años, ofrece además una charla gratuita de 40 minutos para escuelas y universidades sobre estas temáticas. Su objetivo es que este material llegue al Ministerio de Educación para formalizar el espacio de escucha a los adolescentes en toda la provincia. Actualmente, su proyecto incluye talleres de escritura creativa y el uso de sus libros como material de lectura para primaria, todo disponible a través de sus redes sociales bajo el nombre de su juego.