Datos que grafican la superioridad de Unión ante Aldosivi
Con más llegadas, mayor decisión en ataque y la cuota justa de fortuna en el gol de Cristian Tarragona, el Tate superó al Tiburón y regresó a zona de playoffs
Volvió el Unión que empuja, que insiste, que no negocia su casa. En Santa Fe no hubo fuegos artificiales ni goleada escandalosa: hubo convicción y eso alcanzó.
El 1-0 frente a Aldosivi no se explica solo por el cabezazo que terminó en la red. Se entiende mirando el mapa completo. Mientras el visitante maquillaba el trámite con un 55% de posesión, el que realmente lastimaba era el Tate. Fueron 14 remates contra seis. Cinco disparos al arco contra apenas dos. No fue una tarde de dominio decorativo: fue una superioridad concreta.
Después de la frustración ante San Lorenzo, cuando la pelota parecía tener imán con el poste o el arquero rival, esta vez el destino guiñó un ojo. Cristian Tarragona encontró el gol con esa cuota de fortuna que tantas veces se les niega a los delanteros. Y cuando la racha está torcida, a veces hace falta exactamente eso: que la moneda caiga del lado correcto.
Pero reducirlo a suerte sería injusto. Unión empujó con corners (4 a 1), jugó más cerca del área rival y sostuvo el orden cuando tocó defender. No fue un equipo brillante, fue un equipo convencido. Y en un torneo donde los márgenes son mínimos, esa diferencia pesa.
El 15 de Abril volvió a ser territorio confiable. Allí, Unión compite con otra energía. Le estaba costando hacer goles, sí. Pero el volumen estaba. Y cuando el volumen se sostiene, el gol termina apareciendo.