Una joven herida de bala y un cuidacoches golpeado en Bulevar
Preocupa el aumento de personas en situación de calle y con consumos problemáticos que protagonizan estos hechos violentos.
La capital provincial fue escenario de dos graves hechos de violencia en las últimas horas que reflejan la compleja situación de inseguridad y consumos problemáticos en diversos sectores de la ciudad.
El primer suceso de gravedad involucra a una joven que se encuentra actualmente en la unidad de terapia intensiva del Hospital José María Cullen. La víctima ingresó con una herida de arma de fuego tras un incidente ocurrido en las inmediaciones de Pasaje Cullen y Gaboto, en la zona límite entre los barrios Barranquitas y Villa del Parque. Hasta el momento, se desconocen los pormenores del ataque que terminó con la joven luchando por su vida.
El parte médico del nosocomio, brindado por su director, Dr. Bruno Moroni, indica que la paciente ingresó con herida de arma de fuego con lesión a nivel renal y de columna vertebral, hemodinámicamente estable.
Por otro lado, alrededor de las 3 de la madrugada, un cuidacoches en situación de calle llegó a un comercio ubicado en Boulevard, casi Urquiza, solicitando auxilio de forma desesperada. Según el relato de los testigos, el joven se encontraba visiblemente ensangrentado y manifestaba haber recibido una puñalada durante una pelea en la que le robaron sus pertenencias.
Sin embargo, tras la intervención de la policía y la ambulancia, se constató que la sangre provenía de una herida en la boca y, tras ser revisado, el sujeto se retiró del lugar por sus propios medios.
El crudo testimonio de los comerciantes
En diálogo con el móvil de LT10, una comerciante de la zona de bulevares describió como "frustrante" la situación diaria que deben enfrentar. La entrevistada destacó la diferencia entre quienes trabajan de día como cuidacoches y quienes circulan durante la madrugada.
"A la madrugada es un tema porque no anda mucha gente y ellos sí o sí andan. Yo que estoy de noche reniego un montón. Te piden lo más mínimo, no les das y te dicen de todo, te amenazan", relató la trabajadora, quien se siente protegida únicamente por las rejas del local.
Además, la inseguridad ha obligado a modificar horarios. "Antes teníamos orden de abrir a las 6 de la mañana. Si vemos que no hay movimiento, abrimos a las 8 porque entran, te sacan cualquier cosa y se van corriendo", confesó.
También hizo referencia a los consumos problemáticos. La comerciante vinculó la agresividad de los sujetos más jóvenes con posibles situaciones de consumo, señalando que la falta de control en el sector genera un clima de constante tensión para quienes intentan trabajar tranquilos.
Desde la zona de bulevares, los vecinos y trabajadores reiteran el pedido de mayor presencia policial y un ordenamiento de la actividad de los cuidacoches, diferenciando a quienes buscan un sustento de aquellos que protagonizan hechos delictivos bajo el efecto de sustancias.
Audio: Móvil LT10, Verónica Ensinas
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