Venezuela: denuncian que el sistema represivo sigue "intacto"
Además, desde el Foro Penal, afirman que crece la preocupación por el argentino Nahuel Gallo que está preso en la cárcel Rodeo I, donde ni siquiera está formalizada su detención.
En una entrevista exclusiva con LT10, el Dr. Alfredo Romero, director presidente de la ONG Foro Penal y referente internacional en la defensa de los derechos humanos, analizó el complejo escenario que atraviesa Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro y la implementación de una reciente Ley de Amnistía. A pesar de las liberaciones registradas en las últimas horas, Romero advirtió que la persecución política persiste y puso el foco en la dramática situación de los ciudadanos argentinos que aún permanecen detenidos.
Según los registros del Foro Penal, hasta el momento se han contabilizado 548 personas excarceladas, a las que se suman más de 100 verificadas tras la entrada en vigencia de la amnistía el pasado viernes. Sin embargo, el optimismo es moderado: Romero precisó que todavía existen un poco menos de 600 presos políticos en el país.
“La Ley de Amnistía y Convivencia Nacional es un avance, pero tiene un elemento discrecional muy amplio”, explicó el abogado. Según detalló, el criterio para decidir quién sale y quién no sigue siendo opaco, y es el propio Estado el que impone defensores públicos, restringiendo el derecho a una defensa privada e independiente.
El drama de Nahuel Gallo: huelga de hambre y aislamiento
Uno de los puntos más críticos de la entrevista fue la situación del argentino Nahuel Agustín Gallo, quien se encuentra recluido en la cárcel Rodeo I, un centro de detención descrito por Romero como un lugar de "situaciones extremas" y trato "terrible".
Romero denunció que Gallo, junto a más de un centenar de presos políticos en dicho penal, ha iniciado una huelga de hambre. Lo más alarmante, según el activista, es el cerco informativo oficial: “Nunca han admitido formalmente que Nahuel Agustín Gallo se encuentra en ese lugar. No hay información oficial, solo lo que sabemos a través de personas que han salido de allí”.
A Gallo no se le permite contacto con el exterior, ni llamadas, ni visitas de su familia, conformada por su pareja María Alejandra, su hijo Víctor y su suegra, quienes son acompañados constantemente por el Foro Penal. Romero calificó el caso como un "laberinto kafkiano", ya que ni siquiera se conocen formalmente los cargos en su contra.
Un sistema represivo que no se desarticula
A pesar de cambios simbólicos, como la reciente renuncia del Fiscal General, Romero fue tajante al afirmar que el aparato represivo continúa operativo. Este sistema se basa en dos pilares: un sistema de justicia (tribunales y fiscales) que funciona como arma de persecución y un sistema de seguridad nacional que ejecuta detenciones arbitrarias sin evidencias.
“Ese sistema todavía existe”, enfatizó Romero, señalando que, a diferencia de años anteriores, hoy es incluso más difícil acceder a los tribunales o tener contacto directo con las víctimas.
El fracaso de la justicia como motor del activismo
Con más de 25 años de labor y tras haber representado a más de 15.000 personas desde 2014, el Foro Penal cuenta hoy con una red de 5.000 activistas. Para Romero, el crecimiento de su organización no es un motivo de orgullo, sino un síntoma alarmante: “No es un éxito haber crecido; es más bien el fracaso del sistema de justicia en Venezuela y el aumento de la represión”.
Mientras tanto, la incertidumbre reina en los tribunales venezolanos, que tienen un plazo de 15 días para decidir sobre las nuevas solicitudes de amnistía.
Audio: Dr. Alfredo Romero, director presidente de la ONG Foro Penal
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