Se cumple un año del trágico temporal en Bahía Blanca

En pocas horas cayó el equivalente a varios meses de lluvias. Murieron 16 personas, hubo miles de evacuados y daños de infraestructura.

La ciudad de Bahía Blanca recuerda este sábado el primer aniversario del furibundo temporal que dejó un saldo de 16 muertos y cientos de evacuados, graves inundaciones y cuantiosas pérdidas en infraestructura, de las cuales todavía intenta recuperarse.

Aquel viernes 7 de marzo de 2025, y desde temprano, cayeron más de 300 milímetros de agua durante unas seis horas, tanto en Bahía Blanca como en otras localidades cercanas; es decir, el equivalente a las precipitaciones de cuatro meses que habitualmente se registran en esta zona de la provincia de Buenos Aires.

El efecto fue devastador: hubo inundaciones repentinas en las calles, con imágenes nunca antes vistas, como vehículos apilados, mobiliario urbano y viviendas que no soportaron la embestida del agua, en medio de la desesperación de miles de vecinos que en pocas horas perdieron sus pertenencias.

La ciudad, a 600 kilómetros de Buenos Aires y considerada la puerta de entrada a la Patagonia, está ubicada sobre la cuenca inferior del arroyo Napostá, lo que aumentó su vulnerabilidad, ya que su desborde y el que también se produjo en el canal Maldonado generó la catástrofe.

La magnitud del temporal, que afectó también a Daniel Cerri, Villarino y Puán, entre otras, motivó que el Gobierno nacional decretara tres días de duelo nacional, llevó a científicos y especialistas a analizar sus posibles causas.

Precisamente, los especialistas identificaron como factores determinantes la lluvia sin precedentes, la ubicación de la ciudad, la deficiencias en la planificación urbana y la creciente influencia del cambio climático, aunque advirtieron que ninguna ciudad está preparada para contener semejante cantidad de agua.

HOMENAJE AL CAMIONERO Y LAS HERMANAS HECKER

Las autoridades de Bahía Blanca colocaron una gigantografía que muestra a Rubén Salazar tomando de la mano a las hermanas Pilar y Delfina Hecker, en el ingreso a la localidad de Daniel Cerri, una de las más afectadas por el histórico temporal.

Por iniciativa de Marina Hagg, madre de las menores, se realizó el homenaje a tres de las víctimas de aquella jornada, cuando la familia Hecker se desplazaba en su vehículo por la ruta 3, rumbo a Mayor Buratovich. Sin embargo, el temporal los sorprendió y en poco minutos el auto quedó bajo el agua.

Los cuatro integrantes de la familia, el matrimonio y sus dos pequeñas hijas, intentaron subir el techo del auto pero una correntada los arrastró cientos de metros. Salazar, testigo del hecho, no dudó en arrojarse para tratar de salvar a las dos menores; sin embargo, fallecieron los tres.

Salazar, oriundo de Río Negro y padre de dos hijos, se convirtió en un símbolo de valentía y solidaridad, por lo cual las autoridades municipales de Bahía Blanca solicitaron la autorización correspondiente para que su nombre pueda utilizarse para designar espacios públicos o bienes municipales