Marwan Gill: "Hay que mirar la guerra con una mirada humana"
"No se trata de defender banderas", esgrimió el teólogo islámico y presidente de la Comunidad Musulmana Ahmadía en Argentina acerca del creciente conflicto bélico en Medio Oriente.
El teólogo islámico y presidente de la Comunidad Musulmana Ahmadía en Argentina Marwan Gill compartió en entrevista por LT10 una profunda y crítica reflexión sobre la escalada de violencia en Medio Oriente. Con un tono cargado de preocupación, Gill advirtió sobre los peligros de una confrontación global y cuestionó la legitimidad moral de los líderes que presentan la guerra como la única salida.
El fantasma de una Guerra Mundial
Gill retomó las advertencias del Papa Francisco para describir el panorama actual como una "guerra mundial en partes". Lejos de ser un conflicto menor, señaló que "cada vez son más países involucrados, cada vez el espiral del conflicto es más violento, más agresivo y más amplio".
El teólogo recordó que grandes tragedias históricas, como la Primera Guerra Mundial, comenzaron con incidentes aislados que luego desataron años de destrucción.
Más allá de la geopolítica: el costo humano
Para el líder religioso, el análisis del conflicto suele perderse en discusiones partidistas, olvidando el sufrimiento de los civiles. "Pido por una instancia que nos quitemos esos anteojos y que miremos hacia la guerra con una mirada moral, ética y humana, porque como en cada guerra el precio principal van a pagar personas como ustedes, como yo", expresó Gill.
Como ejemplo de esta "cara dura de la guerra", mencionó que el mismo día que fue asesinado un líder del gobierno iraní, "fueron también asesinadas más de 100 niñas en una escuela".
El fracaso de las intervenciones
Gill manifestó su frustración ante la falta de voluntad política para evitar el conflicto armado: "Te quieren vender esa falacia, esa mentira, de que la guerra es la mejor opción, la mejor salida". Criticó la hipocresía de los poderes nucleares y recordó que las intervenciones occidentales de las últimas décadas en países como Irak, Afganistán, Siria o Libia han fracasado sistemáticamente, dejando tras de sí caos y el surgimiento de grupos terroristas.
Asimismo, destacó que existen plataformas multilaterales y negociaciones diplomáticas que se ignoran deliberadamente: "Si existen esas posibilidades diplomáticas o acuerdos políticos, ¿entonces por qué vas a una guerra?".
La religión como escudo y la verdadera esencia del Islam
Al ser consultado sobre el uso de la fe como pretexto bélico, Gill fue contundente al denunciar que la retórica "en nombre de Dios" es una de las más peligrosas y manipuladoras, presente en todas las religiones a lo largo de la historia.
Aclaró, además, conceptos erróneos sobre su propia fe: "'Islam' literalmente significa 'paz'. Es un garante de la santidad de la vida. Por eso el Corán enseña que quien asesina una vida inocente es como si hubiera asesinado a toda la humanidad". También explicó que el término 'Jihad' no tiene una connotación bélica en su origen, sino que significa 'esfuerzo', refiriéndose principalmente a la lucha espiritual interna contra el propio ego y la maldad.
Raíces históricas y la construcción de la paz
Gill recordó que el conflicto con Irán no es inherente a la religión, sino que tiene raíces políticas profundas, remontándose al derrocamiento de la democracia iraní en los años 50 por intereses extranjeros.
Finalmente, hizo un llamado a la acción ciudadana para no perder la esperanza: "La paz no va a caer del cielo como un milagro... La paz se construye y requiere una participación activa de todos y es un deber compartido". Según Gill, la paz debe reflejarse en hechos y decisiones concretas de cada individuo en su entorno cotidiano.