En los escritorios de Colón hay un asunto que sigue sin resolverse y genera cada vez más incomodidad: la deuda que mantiene Platense por el pase del mediocampista Leonel Picco. El caso se instaló como uno de los principales frentes de gestión para el presidente José Alonso, ya que varias veces reconoció su malestar.
Según sostienen desde Santa Fe, el Calamar todavía no completó el pago de la transferencia de Picco. Apenas se habría cancelado una porción y varias cuotas permanecen vencidas. Ese ingreso era esperado por el club en su momento para atender compromisos económicos, entre ellos salarios del plantel, lo que incluso terminó afectando a la conducción anterior de Víctor Godano.
Pero el reclamo no se limita a ese punto. El Sabalero también pretende cobrar el 30% que conservaba del futbolista cuando el club de Vicente López lo vendió a Remo de Brasil por 1.800.000 dólares. Serían unos 540.000 dólares, aunque debería ajustarse con los impuestos. En el Rojinegra buscan ahora acceder a toda la documentación para conocer con exactitud cómo se estructuró la operación y el calendario de pagos.
Lo que más irritación genera puertas adentro es que Platense ya recibió incluso un adelanto económico de la Conmebol por su participación en la próxima Copa Libertadores, pero hasta ahora no habría avances concretos para regularizar su situación con Colón. Una historia que, lejos de cerrarse, suma tensión en cada capítulo.