"Somos seres emocionales que razonan", afirmó el coach Sergio Manassero

En su paso por LT10, el especialista analizó cómo el sistema límbico puede "anular" la racionalidad ante el enojo o el fanatismo. Destacó que la pausa es la herramienta clave para evitar reacciones impulsivas y advirtió sobre los riesgos de reprimir las emociones.

El Manager Coach Sergio Manassero visitó los estudios de LT10 para profundizar en la importancia de la educación emocional en la vida cotidiana y laboral. Durante la entrevista, el especialista sostuvo una premisa fundamental: los seres humanos somos "seres emocionales que razonamos", y no al revés, ya que la emoción es siempre la respuesta primaria ante cualquier estímulo.

Manassero explicó que los avances en neurociencias permiten entender por qué perdemos la claridad al actuar. "Ante niveles altos de enojo, la amígdala cerebral se activa y minimiza nuestra capacidad de pensamiento racional. Cuando el sistema límbico 'toma la razón', solemos reaccionar de formas de las que luego nos arrepentimos", señaló.

Este predominio de la emoción sobre la lógica también explica fenómenos como el fanatismo. Según el especialista, en este estado la persona es incapaz de ver matices: "La emoción domina de tal forma que no se percibe nada negativo en la postura propia ni nada positivo en la ajena". Sobre la "grieta" argentina, reflexionó que la violencia verbal suele ser una estrategia ante la falta de propuestas, buscando seguidores a través del odio al rival. Para superar esto, propuso rescatar la idea de Humberto Maturana: transformar la "oposición" en "colaboración".

Para el día a día, Manassero reveló que la herramienta más potente para la gestión emocional es la pausa. Sostuvo que, ante el miedo, la tristeza o la vergüenza, es vital un "segundo de lucidez" para no actuar de inmediato, permitiendo que la intensidad baje para recuperar la perspectiva.

Asimismo, aclaró que gestionar no es sinónimo de controlar o reprimir. "Guardar las emociones puede derivar en enfermedades; la emoción es energía instintiva que necesita ser canalizada para que el cuerpo recupere su relajación natural", advirtió.

Finalmente, el coach abordó la violencia en redes sociales y entornos de trabajo. Su consejo para la audiencia fue evitar tomar las agresiones de forma personal: "La gente no te hace cosas, la gente hace cosas. Un insulto suele ser el reflejo de las emociones no gestionadas de quien lo envía, no un ataque real contra el receptor".

Esta capacidad de autogestión es hoy una de las habilidades más valoradas en el ámbito corporativo. "Las empresas han comprendido que un equipo con entusiasmo y buena gestión de sus estados de ánimo es mucho más productivo que uno técnicamente capacitado pero desganado", concluyó.