Una startup usó neuronas humanas vivas para construir una computadora

Se trata de un dispositivo elaborado con inteligencia humana sobre chips de silicio que aprendió a jugar al “Doom”.

La startup australiana Cortical Labs desarrolló una computadora con neuronas humanas vivas. Dicho dispositivo, llamado CL 1, aprendió jugar sin ayuda al mítico juego “Doom”.

Las neuronas utilizadas se cultivaron en un laboratorio y se montaron sobre un chip de silicio. Aprendió a navegar un entorno y, en el mencionado juego, a disparar enemigos.

El CL1 se presentó en sociedad en el Mobile World Congress de Barcelona en marzo de 2025, y se trata de la primera computadora biológica comercializable en el mundo. En su nácleo hay 800 mil neuronas humanas derivadas de células madre reprogramadas a partir de muestras de piel y sangre de donantes adultos, según lo informado por IEEE Spectrum.

Dichas neuronas crecen sobre una matriz de electrodos que envía impulsos eléctricos y registra sus respuestas en tiempo real.

Para la demo de “Doom” se utilizaron 200 mil neuronas que recibieron información del juego convertida en señales eléctricas, la procesaron y generaron acciones: moverse, apuntar, sobrevivir.

Esta innovación se erige como un revulsivo en medio del debate sobre el consumo eléctrico que exige el desarrollo de la inteligencia artificial. Mientras los clusters que entrenan modelos grandes queman megavatios, el cerebro humano opera con aproximadamente 20 vatios (lo que consume una bombilla de bajo consumo).

Un rack completo de 30 unidades CL1 consume menos de un kilovatio combinado. No compite con la IA, sino que apunta a una clase distinta de problemas, vinculada a la robótica adaptativa, descubrimiento de fármacos y el modelado de enfermedades neurológicas.

A diferencia del trabajo que se realiza en Neuralink, Cortical Labs toma el tejido biológico y lo lleva al silicio. El cerebro no se conecta a la máquina, sino que es la misma máquina.