Mientras el plantel de Unión intenta dejar atrás el sabor amargo del empate ante Independiente, el foco ya está puesto en el compromiso del domingo ante Boca por la fecha 11 del Torneo Apertura. En ese contexto, hay un nombre propio que explica buena parte del presente rojiblanco: Cristian Tarragona.
El delantero atraviesa un franco crecimiento en su rendimiento y se transformó en una pieza clave dentro de la estructura del equipo. Su trabajo en el ataque no solo aporta presencia, sino que también se traduce en goles. Con cinco conquistas en el campeonato, se consolidó como el goleador del Tate. Su aporte resulta determinante en un equipo que busca sostener su buen momento en el torneo.
Ese crecimiento individual también se refleja en la actualidad colectiva: Unión acumula cinco partidos sin perder, con un saldo de tres victorias y dos empates, una racha que lo mantiene competitivo y con aspiraciones en la tabla.
En ese tramo positivo, Tarragona se volvió el faro ofensivo del equipo, el jugador que aparece para resolver en el área y que le da al Rojiblanco el gol que tanto necesitaba.