En Santa Fe ya se respira clima de partido grande. Unión se prepara para recibir a Boca este domingo, desde las 22, con arbitraje de Yael Falcón Pérez y transmisión de LT10 AM 1020 y FM "X" 103.5, por la fecha 11 de la zona A del Apertura, con un objetivo claro: volver a ganar para mantenerse cerca de la cima.
Puertas adentro del plantel ya empezaron a aparecer las cuentas. El cuerpo técnico y los jugadores saben que cada punto empieza a pesar en la recta del campeonato y que hacerse fuerte en casa puede ser determinante para asegurar un lugar en los playoffs. En medio de ese escenario aparece una historia paralela: Lautaro Vargas. El mediocampista llega al choque con cuatro tarjetas amarillas y, por lo tanto, al borde de la suspensión.
Sin embargo, el entrenador Leonardo Madelón no tiene demasiado margen para especular. El defensor se volvió una pieza clave en el funcionamiento del equipo y su presencia resulta difícil de reemplazar, especialmente en un partido de esta magnitud.
Por eso, el lateral tendrá que encontrar el equilibrio perfecto: jugar con la intensidad que exige enfrentar a Boca, pero sin cruzar la línea que lo deje suspendido. Mientras Unión buscará tres puntos fundamentales para seguir trepando en la tabla, Vargas disputará su propio partido dentro del partido. Y cada cruce, cada protesta y cada infracción podrían pesar tanto como un gol.