Entre el fuego y el abandono: el argentino que asiste a refugiados de la guerra

En una entrevista con LT10, el sacerdote argentino Luis Montes relató la dramática situación que vive en el Líbano, donde asiste a refugiados que huyen de la guerra.

La escalada del conflicto en Medio Oriente vuelve a tener consecuencias directas en la población civil y, especialmente, en quienes se ven obligados a abandonar sus hogares. En ese contexto, la voz del sacerdote argentino Luis Montes, con casi 30 años de misión en la zona, aporta un testimonio clave sobre lo que ocurre en el terreno.

En diálogo con LT10, Montes —integrante del Instituto del Verbo Encarnado— contó que actualmente se encuentra en el Líbano, donde junto a otros misioneros brinda asistencia a personas en situación de extrema vulnerabilidad. “Aquí fundamos una casa, una obra de misericordia para gente abandonada, que no tiene a nadie y que no puede pagar nada”, relató al describir un espacio que alberga a ancianos, niños, personas con discapacidad y personas en recuperación de adicciones.

Con el recrudecimiento de los enfrentamientos, la situación se agravó. Desde su ubicación, a unos 30 kilómetros de Beirut, explicó que el lugar donde están instalados es relativamente seguro, lo que permitió que se convierta en un punto de recepción de desplazados. “Nos preguntaron si podíamos recibir refugiados. El año pasado recibimos a 150; este año ya han llegado 70”, detalló a la emisora.

La demanda supera ampliamente las posibilidades actuales. “Hay colchones tirados por toda la casa y el agua no alcanza”, describió, y agregó que muchas de las personas que llegan “estaban durmiendo en las calles” en pleno invierno. La mayoría proviene del sur del Líbano y son trabajadores migrantes africanos, especialmente de Sudán y Etiopía, que huyeron de las zonas más afectadas por los ataques.

En ese sentido, dimensionó la magnitud de la crisis humanitaria: “Hay más de un millón de desplazados internos”. La casa que gestionan recibe principalmente a mujeres y niños, ya que muchos hombres permanecen en Beirut intentando conseguir algún ingreso para sostener a sus familias.

El sacerdote también remarcó la diversidad de quienes buscan ayuda. “El que tiene una necesidad y no tiene a nadie, tiene un lugar en nuestra casa”, afirmó en la entrevista, al tiempo que enumeró que conviven personas de distintas nacionalidades y religiones, incluidos libaneses, sirios, iraquíes e incluso europeos.

Uno de los puntos más críticos es la falta de recursos. Según explicó, no cuentan con ayuda estatal y dependen de donaciones. “Nosotros vivimos de la divina providencia, de lo que Dios nos manda”, sostuvo, aunque reconoció que la situación es cada vez más compleja por los costos médicos y alimentarios.

Mirada a largo plazo

Más allá de lo inmediato, Montes aportó una visión de futuro sobre el conflicto. Con décadas de experiencia en países como Irak y Siria, advirtió sobre el deterioro sostenido de la región. “He visto destrucción, muerte, odio, desconfianza, gente que huye”, enumeró, y señaló que muchos jóvenes ya piensan en emigrar ante la falta de perspectivas.

“Uno se encariña con los países y es muy duro verlos sufrir tan injustamente”, reflexionó, al tiempo que alertó que los conflictos no encuentran solución y se repiten con el paso de los años. En esa línea, consideró que la actual guerra podría prolongarse: “Pensaron que iba a ser una campaña rápida. No lo va a ser”.

Finalmente, en la entrevista con LT10, dejó un mensaje que sintetiza la gravedad del escenario: la necesidad urgente de acuerdos para evitar una escalada mayor. “Lo mejor que podría pasar es que se decidan a llegar a un acuerdo, porque si no esto va a ser una masacre que va a durar muchísimo tiempo”, advirtió.

Audio: Escuchá la entrevista con el sacerdote argentino Luis Montes

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