López recordó su histórica pregunta a Videla sobre los desaparecidos
El periodista y exvocero presidencial José Ignacio López repasó el clima previo al golpe del 76 y su histórica pregunta a Videla. En diálogo con LT10, llamó a la autocrítica colectiva y a reconstruir el diálogo para fortalecer la democracia.
A medio siglo del golpe de Estado de 1976, José Ignacio López —periodista, primer vocero de Raúl Alfonsín y figura clave en la historia reciente— habló por LT10 sobre cómo vivió aquellos días.
“Mi recuerdo del 24 de marzo se mezcla con una transición profesional que me marcó mucho”, cuenta, al ubicarlo en los meses en que había dejado un medio tradicional para incorporarse a otro en un contexto de creciente tensión. Aquella noche, reconstruye, estuvo atravesada por la incertidumbre y la información fragmentada: “Las llamadas telefónicas, todo había quedado alterado esa madrugada”.
Lejos de la sorpresa, López reconoce que “fue un golpe muy anunciado”. Incluso remarca que ese clima se reflejaba en los propios medios: “Ninguno reprochaba el golpe; en los medios se hablaba de ‘nuevo gobierno’”. A esa situación se sumó de inmediato el control informativo: “La censura fue inmediata”, aunque también admite que luego se instaló “mucha autocensura” y, sobre todo, “mucho miedo”.
En ese contexto de violencia creciente, también fue víctima directa. Recuerda que en 1976 colocaron una bomba en su casa, en un episodio que con el tiempo logró comprender mejor. “La bomba la pusieron justo la noche que yo estaba volando hacia Roma con mi esposa”, relata, al tiempo que menciona que en el lugar estaban sus hijos, su madre y una amiga. Años después, a partir de reconstrucciones vinculadas a la figura de Jacobo Timerman, entendió que ese viaje pudo haber sido una forma de resguardarlo.
La pregunta sobre los desaparecidos
Uno de los momentos más recordados de su trayectoria fue la pregunta que le formuló a Jorge Rafael Videla sobre los desaparecidos. López explica que ese planteo no fue casual: “Se lo pregunté precisamente por eso”, en referencia a las versiones y conversaciones que ya circulaban en ámbitos periodísticos. En ese entonces, describe, la respuesta oficial buscaba justificar los métodos: “Decían que si ponían la pena de muerte, enseguida la Iglesia o la comunidad internacional iban a salir [a protestar]”.
El periodista también expone el trasfondo de aquella interpelación. “A mí me indignaba el manoseo que estaban haciendo del papa Juan Pablo II”, señala, y recuerda que utilizó una mención pública del pontífice sobre los desaparecidos para insistir ante el dictador. Fue en ese intercambio donde Videla pronunció una de las frases más estremecedoras de la época: “Esa frase que todavía hoy duele escuchar por semejante atrocidad”.
Democracia y diálogo
Con el retorno democrático, López acompañó de cerca el proceso encabezado por Alfonsín. “El presidente cumplió con su palabra”, afirma, al valorar el juzgamiento a las juntas militares y la reconstrucción institucional. En esa línea, destaca que desde 1983 se logró una continuidad inédita: “Comenzó una sucesión de presidentes elegidos por el pueblo”, algo que define como motivo de celebración.
Sin embargo, su mirada no se detiene en el pasado. Al reflexionar sobre el presente, plantea la necesidad de una revisión colectiva: “Todos tenemos más que motivo para condolernos juntos y para que cada uno asuma su cuota parte”. En ese sentido, advierte que la dirigencia —política, sindical, empresarial y también periodística— debe recuperar la capacidad de diálogo que en otros momentos resultó clave.
Para López, el desafío actual es reconstruir ese espíritu. “O lo reconstruimos todos juntos o vamos a volver a tener situaciones como las que no queremos repetir”, advierte, al tiempo que descarta cualquier lectura simplista sobre la reconciliación: “No hablo de reconciliaciones posibles entre el torturador y el torturado”.