La NASA construirá una base en la Luna y apunta a misiones permanentes
La agencia espacial de Estados Unidos anunció una inversión millonaria para instalar una base en el polo sur lunar. El plan busca sostener misiones prolongadas y preparar el camino hacia Marte.
La NASA confirmó un giro clave en su estrategia de exploración espacial: avanzará con la construcción de una base permanente en la Luna, dejando en segundo plano la estación orbital Gateway. El anuncio marca una nueva etapa en la carrera espacial, con el objetivo de sostener presencia humana continua fuera de la Tierra.
El proyecto forma parte del programa Artemis y contempla una inversión de 20.000 millones de dólares durante los próximos siete años. La iniciativa apunta no solo a regresar al satélite natural, sino a establecer operaciones estables a largo plazo.
El administrador de la agencia, Jared Isaacman, fue contundente al explicar el enfoque: “El objetivo no es solo llegar a la Luna, sino quedarse. Estados Unidos jamás volverá a renunciar a la Luna”. Además, remarcó que se buscará aumentar la frecuencia de lanzamientos y garantizar misiones tripuladas regulares, con al menos dos proveedores capaces de llevar astronautas cada seis meses.
El lugar elegido para la base es el polo sur lunar, una zona estratégica por la presencia de hielo de agua en cráteres en sombra permanente, como Faustini, Shackleton y de Gerlache. Este recurso es clave para futuras misiones, ya que puede utilizarse tanto para consumo humano como para la producción de combustible.
El cronograma prevé una serie de hitos progresivos. El 1 de abril de 2026 se lanzará Artemis II, la primera misión tripulada que orbitará la Luna en más de medio siglo. Para 2027, se iniciarán misiones mensuales no tripuladas para transportar suministros, mientras que entre 2028 se concretaría el regreso de astronautas a la superficie. El horizonte más ambicioso se ubica entre 2030 y 2035, cuando la base podría estar completamente operativa y lista para estancias prolongadas.