Lilita Puig destacó la marcha ciudadana y criticó la estrategia del Gobierno
La politóloga, docente y ex presidenta de la convención radical, analizó el impacto político del 24 de marzo y el video oficial. Advirtió sobre lecturas parciales de la historia y alertó por la crisis de representación.
A 50 años del último golpe militar, la masiva movilización en todo el país y la difusión de un video oficial sobre la memoria volvieron a poner en debate cómo se construye el relato sobre el pasado reciente en la Argentina. En ese contexto, también se reactivaron discusiones sobre el presente político y la calidad de la democracia.
En diálogo con LT10, la politóloga, docente y ex presidenta de la convención radical Lilia Puig de Stubrin analizó la jornada y consideró que hubo una fuerte expresión social en defensa del sistema democrático. “Yo creo que ayer muchos marchamos a las plazas con la firme vocación democrática de reafirmar nuestro repudio al terrorismo de Estado y también a celebrar poder hacerlo”, sostuvo. Asimismo, remarcó la presencia de distintas generaciones: “Hubo una importante presencia de los viejitos y de mucha gente joven también, lo que es muy importante”.
Sobre el video difundido por el Gobierno nacional, Puig planteó una mirada crítica y lo vinculó con la estrategia política oficial. “Me parece que el Gobierno usa de vuelta esta ocasión para mantener su política de polarización política”, afirmó. Agregó, además, que el contenido “se centra en el 2003 en adelante, con lo cual elige el adversario”.
En ese sentido, advirtió sobre una construcción parcial del pasado: “Lo que el Gobierno debería hacer es mostrar la historia; es decir, la historia apoyada en hechos que han sido juzgados”. Cuestionó, a su vez, que “hay cosas que se ocultan y por algo se ocultan”. Entre esos puntos, mencionó decisiones jurídicas y políticas que, a su entender, quedan fuera del debate público: “No se habla del primer artículo de la ley de amnistía del 83, como tampoco se habla del indulto”.
Puig insistió en que la clave para una mirada integral está en el rol de la Justicia: “La completitud está dada fundamentalmente a partir de la validación de los hechos que se denuncian y para eso está la Justicia”. Criticó también el uso de casos individuales como argumento general: “No se puede tomar a dos víctimas como indicador de nada”.
Más allá del debate sobre la memoria, la politóloga puso el foco en el presente institucional y describió una democracia con fortalezas y debilidades. “La democracia argentina es fuerte en relación a terminar con la violencia política. A nadie se le ocurre hoy pensar en un golpe militar”, aseguró. Sin embargo, advirtió que “lo que no está saldado es el problema de la representación política y el valor de la legalidad”.
En esa línea, marcó un deterioro en el funcionamiento de las instituciones, especialmente en el Congreso. “Más allá de los insultos, hay falta de debate, de deliberación”, sostuvo. Alertó que esa pérdida de sentido impacta directamente en la ciudadanía: “Si no se entiende para qué se elige, ¿cómo no va a haber una reducción de la asistencia a las elecciones?”.
Para Puig, la crisis actual también está atravesada por transformaciones sociales más amplias. “Hay un deterioro grande de los partidos políticos que no han logrado adaptarse al cambio”, explicó. Sumó factores como el impacto de las redes, la fragmentación de la comunicación y la falta de un proyecto de desarrollo sostenido.
Finalmente, subrayó que muchos de los problemas estructurales tienen raíces profundas. “Los efectos de la dictadura fueron estructurales, no fueron solamente superficiales”, afirmó. Concluyó que esos procesos históricos siguen condicionando el presente político y económico del país.