Universidad Siglo 21: el modelo que cambia cómo estudiar
La Universidad Siglo 21 expande su presencia en la provincia con un modelo adaptado a la vida real. En diálogo con LT10, sus referentes explicaron por qué cada vez más personas eligen estudiar con esta modalidad.
La educación universitaria atraviesa una transformación profunda en Santa Fe, impulsada por nuevas modalidades que buscan adaptarse a las rutinas laborales, familiares y personales. En ese escenario, la Universidad Siglo 21 gana terreno con una propuesta que combina tecnología, acompañamiento y una amplia oferta académica.
En una entrevista con LT10, el coordinador del Centro de Apoyo Universitario en la ciudad, Oscar Matiller, junto a la asesora y egresada María Virginia Siboldi, detallaron el funcionamiento de este modelo y las razones del crecimiento de la demanda en la región.
Siboldi sintetizó el cambio de paradigma al señalar: “la educación también avanzó; hemos evolucionado”. Explicó que la institución comprendió que “la forma de estudio cambió, las responsabilidades de todos cambiaron y hubo que adaptarse a la vida real de cada adulto”.
Federalismo y exigencia académica
Esa adaptación permite estudiar desde distintos puntos del país, incluso en contextos remotos. “Hay alumnos que estudian en la base de la Antártida Argentina”, destacó Matiller. En tal sentido, remarcó que el contenido es idéntico tanto para quienes asisten a una sede como para quienes cursan a distancia.
Según el coordinador, la flexibilidad no implica una menor exigencia: “El código es el mismo”, afirmó, aclarando que las ventajas radican en la organización del tiempo: “El alumno tiene facilidades de horario y elige su día de examen”.
Por su parte, Siboldi aportó una mirada desde la experiencia cotidiana. Confirmó que el perfil estudiantil es cada vez más amplio: “Estamos recibiendo muchos alumnos que recién terminan el secundario, pero también adultos que postergaron sus estudios o buscan una nueva formación".
Nuevas carreras y persistencia
En cuanto a la oferta, indicó que las carreras tradicionales, como Abogacía o Contabilidad, conviven con demandas actuales. “El boom hoy es todo lo relacionado con inteligencia artificial, robótica y ciberdelitos”, explicó, y agregó que la universidad incorpora carreras a medida que la sociedad lo requiere.
Uno de los puntos centrales del crecimiento es la posibilidad de estudiar mientras se trabaja o se sostiene una familia. Al respecto, Matiller fue categórico: “Quien tiene la posibilidad de venir a clase, que venga; y quien no puede, que estudie donde esté”.
El acompañamiento también aparece como un diferencial para evitar la deserción. “El seguimiento consiste en acompañarlo, avisarle que vence un trabajo práctico”, ejemplificó Siboldi. En Santa Fe, la institución alcanzó un 91,2 % de “persistencia”, es decir, alumnos que continúan sus carreras.
Inscripción abierta
Finalmente, recordaron que la flexibilidad se extiende al ingreso. Siboldi explicó que “las inscripciones están abiertas los 365 días del año” y existen múltiples instancias de inicio. Además, recomendó acercarse a las sedes locales para recibir asesoramiento personalizado.
En un contexto donde la formación se liga a la empleabilidad, desde la institución insisten en que no hay un perfil único. “Todos tenemos un punto de inflexión en la vida”, reflexionó Matiller, subrayando que la decisión de estudiar depende, muchas veces, de animarse a dar el paso.