Radares en Santa Fe: ¿todos emiten fotomultas?

En redes sociales circuló un listado de dispositivos que generó dudas entre los conductores. Cuáles están habilitados para sancionar y cuáles siguen en etapa de prueba.

La circulación de un listado de radares en las redes sociales volvió a poner el foco en los controles de velocidad en la ciudad de Santa Fe. Ante las dudas de los conductores, aclaramos cómo funciona el sistema y qué dispositivos están efectivamente habilitados para labrar infracciones.

Actualmente, la ciudad cuenta con más de 30 sensores de control de velocidad distribuidos en distintos puntos, en el marco de un convenio con la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) que lleva más de diez años de vigencia. La mayoría de estos equipos está operativa para emitir fotomultas, aunque algunos no funcionan momentáneamente por fallas técnicas, sin precisiones oficiales sobre cuáles son.

En ese contexto, dos de los radares que generaron mayor repercusión —ubicados en Iturraspe al 3400 y Pedro Vittori al 4800— no están activos para sancionar. Según explicaron fuentes municipales, ambos equipos se encuentran en una etapa de prueba y evaluación, por lo que todavía no cuentan con la homologación del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), requisito obligatorio para emitir multas.

Estos dispositivos, que fueron reubicados recientemente, registran datos e imágenes con el objetivo de analizar el comportamiento del tránsito y definir si será necesario activarlos en el futuro.

Criterios de instalación

La elección de los puntos donde se instalan los radares no es aleatoria. Desde el Ejecutivo municipal indicaron que responde a criterios como el nivel de siniestralidad, la cercanía a escuelas o centros de salud, y el aumento del flujo vehicular.

En el caso de la zona de Iturraspe, por ejemplo, se trata de un corredor clave que conecta con la autopista y donde la velocidad máxima desciende bruscamente de 130 a 40 km/h, en un sector considerado crítico por la cantidad de accidentes. El sistema también contempla la rotación de equipos para evitar que los conductores se acostumbren a su ubicación y para ampliar los controles en distintos sectores de la ciudad.

Desde el Municipio insistieron en que ningún radar puede generar fotomultas sin la autorización del INTI y que ese proceso incluye una etapa previa de evaluación. Mientras tanto, remarcaron que los controles buscan reducir la siniestralidad y mejorar la seguridad vial en Santa Fe.