El partido entre Colón y Patronato que sentó precedente en la historia
La historia entre Santos y Sabalero” va más allá de los encuentros en la época moderna. El historial se cuenta desde el primer cruce en la Primera División. Pero hubo uno, muy importante del que poco se sabe
El crecimiento de Patronato a comienzos de la década del 40 no fue casualidad. Con la creación de la Liga Paranaense en 1942, el club se consolidó rápidamente como una potencia local, al punto de quedarse con los dos primeros campeonatos oficiales. Ese dominio le abrió una puerta inédita: salir por primera vez al plano nacional.
Así, en 1943, el equipo entrerriano formó parte de la Copa de la República, un torneo organizado por la AFA y el Consejo Federal que reunía a clubes de todo el país. Para una institución que llevaba casi cuatro décadas de vida, significaba un salto histórico. Un torneo que conformaron 35 instituciones de todo el país: los 16 clubes de la Primera División -directamente afiliados- y los 19 mejores equipos de las ligas del interior del país -indirectamente afiliados-, subdivididos en grupos de cuatro organizados geográficamente por obvias razones de traslado.
El estreno tenía un condimento especial: el rival sería Colón, en un cruce regional marcado por la cercanía geográfica. En tiempos donde no existía el túnel subfluvial, el traslado se hacía por agua, lo que ya le daba un tinte particular a la previa.
Llegado el momento del cotejo, los elencos presentaron las siguientes formaciones. Patronato: Manuel Hérnandez; Ferreira y Rodríguez; Butta, Bieleh y Morales; Rousseaux, Bagilet, Chapino, Benavento y Santamaria. Mientras que, Colón se alineó con: Zamaro; Portillo y Sabatig; Orihuela, Del Barco y Gaetán; Pesarini, Olivares, Curet, Pavón y Sánchez. El referee fue J. Belazercovsky, quien fue secundado en su labor por los linesman I. Villarreal y J. Greco. Como dato agregado, a raíz del valor de las entradas que tenían un coste entre $1.5 (un peso con cincuenta centavos) y $2 (dos pesos), se recaudó $995 (novecientos noventa y cinco pesos).
El partido se jugó el 14 de noviembre en cancha de Gimnasia y Esgrima de Ciudadela, ante unas 2.500 personas. Patronato sorprendió desde el arranque: golpeó dos veces en el primer tiempo y se fue al descanso 2-0 arriba, mostrando solidez defensiva y un ataque directo, sin lujos pero efectivo.
Pero todo cambió en el complemento. Colón reaccionó, igualó el marcador y, en medio de un clima cada vez más tenso, llegó al 3-2. Ese tercer gol desató el conflicto: los jugadores de Patronato reclamaron una supuesta posición adelantada y apuntaron directamente contra el árbitro.
La protesta escaló rápidamente. El arquero Manuel Hernández fue expulsado y, con el equipo ya reducido, la delegación visitante decidió retirarse del campo de juego cuando aún restaban minutos por disputarse. El partido quedó inconcluso, pero el resultado se mantuvo y Colón avanzó de ronda. Más allá del desenlace, aquel encuentro quedó marcado como el primer capítulo de Patronato en competiciones nacionales: una jornada histórica, atravesada por la ilusión… y también por la controversia.