El tirador llevó la escopeta en la mochila y la armó en el baño
Eso informó el fiscal Regional de Rafaela Carlos Vottero sobre el adolescente que entró armado a la escuela y mató a otro e hirió a ocho. También dijo que la escopeta era del abuelo del agresor.
El fiscal Regional de la jurisdicción Rafaela Carlos Vottero brindó este martes ante medios porteños toda la información oficial respecto del ataque perpetrado el lunes en la escuela Nº 40 “Mariano Moreno” de San Cristóbal, en el que asesinaron a Ian Cabrera (13) e hirieron a ocho chicos más.
Según estableció, Gino C., el agresor, llevó la escopeta en la mochila –y no en el estuche de su guitarra, como se había dicho inicialmente–, la armó en el baño y luego comenzó a disparar.
“El arma la ingresó dentro de la mochila. Ahí estaba la cartuchería, el cinturón –porta cartuchos–. Dentro del baño pone el arma en condiciones de ser usada y el cinturón”, dijo Vottero, por lo que la mecánica del caso difiere de algunos testimonios recolectados minutos después de los escopetazos.
Consultado sobre las declaraciones de testigos que lo vieron “ido” al momento de ser reducido por el personal de mantenimiento del establecimiento educativo, el funcionario del MPA respondió: “Consciente o inconsciente es un menor no punible, no va a estar alcanzado por la actuación penal, no se lo puede imputar. No tiene relevancia. Lo vamos a determinar con pericias psicológicas y psiquiátricas, pero no va a generar ninguna consecuencia en la acción punitiva”.
Además, adelantó que en la audiencia informativa que tendrá lugar el próximo viernes en los Tribunales provinciales de Rafaela, el Ministerio Público de la Acusación solicitará que Gino C. no regrese a San Cristóbal como medida de protección a las víctimas del hecho y del propio adolescente.
También señaló –en consonancia con lo ya declarado por el fiscal Luis Schiappa Pietra en medios rosarinos– que “no hay constancia” de que el tirador haya sufrido “bullying o un conflicto intrafamiliar”. “A 24 horas del hecho es la evidencia de la investigación”, concluyó.
Ante la pregunta de si el adolescente estaba bajo el consumo de estupefacientes, afirmó: “En este momento eso no asoma. Quiero ser prudente”.
Por último, confirmó que fueron cuatro los disparos realizados. “El arma la tenemos secuestrada. Era de su abuelo. Es calibre 12/70, de dos caños superpuestos. Funciona cada dos disparos. Se efectúan dos disparos y se vuelven a cargar dos cartuchos. Sabemos que fueron cuatro y después el personal de mantenimiento lo redujo”, finalizó.