La Guerra de Malvinas en la voz de una Veterana
"Hay que recordar a todos nuestros caídos que son los que están sosteniendo esa soberanía en nuestras islas" recordó por LT10 Silvia Barrera, instrumentadora quirúrgica que prestó servicio en el ARA Almirante Irízar.
Este 2 de abril se cumplen 44 años de la Guerra de Malvinas y se conmemora a los caídos en la misma y a los veteranos que sobrevivieron.
En este contexto, Silvia Barrera, veterana de guerra y personal civil del Ejército, recordó por LT10 su paso por el conflicto de 1982. Siendo una de las seis instrumentadoras quirúrgicas que prestaron servicio en el ARA Almirante Irízar, el buque hospital que operó en condiciones extremas, Barrera relató cómo fue la labor de asistencia a los soldados heridos y el desafío de ser las primeras mujeres en participar de un conflicto bélico en la Argentina.
La decisión de partir hacia las islas fue abrupta y marcada por la urgencia de la guerra. Tras el hundimiento del crucero General Belgrano el 2 de mayo, la necesidad de profesionales en el área quirúrgica se volvió crítica en el hospital de Puerto Argentino.
"Nos dieron 3 horas nada más para decidirnos quién quería ir. Para nosotros era muy importante desde el punto de vista patriótico, desde el punto de vista de nuestra profesión y desde el punto de vista como mujer, porque nosotros sabíamos que éramos las primeras mujeres en participar de un conflicto acá en la República Argentina", explicó Barrera sobre aquel momento bisagra en su vida, cuando apenas tenía 23 años.
Una vez en la zona de combate, las instrumentadoras debieron permanecer a bordo del Almirante Irízar. Al ser personal civil y no contar con grado militar, se les ordenó trabajar en los quirófanos del buque hospital. Durante diez días, operaron y asistieron heridos bajo el constante asedio de los ataques nocturnos: "Estuvimos durante 10 días bajo bombardeos todas las noches. Nos ordenaron quedarnos a trabajar a bordo del buque Almirante Irízar, que como estaba armado como buque hospital, también nos necesitaban porque tenían quirófanos".
Sin embargo, la tarea técnica en el quirófano pronto se vio superada por la necesidad humana de los soldados que llegaban del frente. Barrera recordó que el contacto con los pacientes fue mucho más profundo de lo que habitualmente permite su profesión en tiempos de paz.
"La instrumentadora casi es desconocida para el paciente y allá en Malvinas nos tocó cambiar nuestro rol y ser mucho más cercanas porque había que ayudarlos a comer, había que ayudarlos a movilizarse. Había que hacerles las curaciones postoperatorias, y había que escucharlos y había que contenerlos", relató con emoción sobre el vínculo que forjaron con aquellos jóvenes soldados.
Para Barrera, la presencia de instrumentadoras fue una pieza que faltaba en el rompecabezas táctico de la sanidad en las islas. "Necesitaron instrumentadoras porque había cruzado toda la sanidad de las tres fuerzas armadas y no habían llevado instrumentadoras quirúrgicas. Otro de los errores tácticos que hubo en Malvinas", señaló sobre las carencias iniciales del operativo.
A 44 años de la gesta, la veterana reflexionó sobre la importancia de mantener viva la memoria de quienes no regresaron y el significado que esta fecha tiene para los sobrevivientes.
"Hoy es un día especial para conmemorar esta fecha que para nosotros es muy distinta a todo el resto del país. Hay que recordar a todos nuestros caídos que son los que están sosteniendo esa soberanía en nuestras islas", concluyó Barrera en diálogo con LT10.
Audio: Silvia Barrera, Veterana de Malvinas
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