Giovanni Hernández, ex-Colón: "No logré todo lo que podría haber logrado como jugador"
El exenganche de Colón, campeón de la Copa América 2001 con la selección Colombia, repasó su carrera y sus experiencias como profesional en una reciente entrevista
Reconocido por su visión de juego, sus pases filtrados y su acierto en la pelota quieta, Giovanni Hernández fue una de las figuras del fútbol colombiano desde mediados de los 90 hasta inicios de los 2010. Su paso por equipos como Deportivo Cali, Junior de Barranquilla, Colón de Santa Fe y Colo Colo, sumado a sus experiencas portando la “10″ en la selección Colombia lo pusieron en el punto de mira, para bien o para mal.
El exfutbolista, uno de los artífices en la obtención de la Copa América de 2001 con la selección Colombia celebrada en territorio nacional, repasó en el pódcast Agradable y Claro los momentos más intensos de su trayectoria, los desafíos que enfrentó en diferentes equipos y las lecciones que le dejó la comparación constante desde el periodismo deportivo con Carlos “el Pibe” Valderrama, del que era considerado su natural sucesor.
Uno de los puntos en los que hizo más hincapié fue en el impacto que representó su llegada a Junior de Barranquilla, luego de completar un paso positivo por Colón y Colo Colo.
“Yo estaba en Estados Unidos, me encontraba en Miami cuando me llama Antonio Char... y habla con Gustavo Moreno para esa oportunidad de Colo Colo pasar a Junior”, recordó. El fichaje no fue sencillo, marcado por negociaciones complejas y dudas sobre su incorporación, aunque finalmente se concretó y, desde el inicio, supo que el desafío sería mayor por tratarse de un jugador del interior.
“A mí la gente en Barranquilla no me quería desde la selección Colombia. Iba a jugar con Colombia y no había tocado ni el balón y ya pedían a Pacheco, no había cogido el balón y ya pedían a Mackenzie”, relató. Sin embargo, asumió el reto de portar la “10″ que en su día lució el Pibe Valderrama.
Durante cinco años en el club, anotó 52 goles y conquistó dos títulos. Pero para Hernández, el mayor logro fue haber salvado al equipo del descenso, en 2008, hecho que curiosamente afirmó desconocer cuando firmó el contrato con el Tiburón.
“Estábamos 13 puntos por debajo de Pereira y Chicó, me acuerdo yo. Y salvamos ese descenso. Para mí ese fue el mejor título, esa fue la mejor temporada. ”, rememoró.
El respaldo de Julio Comesaña fue clave en ese proceso: “Es un zorro, un viejo zorro, una persona muy estudiada, muy estructurada en todos los aspectos... Sabe cómo se tiene que jugar a nivel del sistema de juego que él emplea. Sabe manejar esas fichas y, aparte, que fue una ayuda grande que él conocía el jugar a las tres, jugar a las cuatro”.
Su relación con la prensa
A lo largo de su carrera, Giovanni Hernández estuvo bajo la mirada constante del periodismo y de la hinchada, muchas veces enfrentando comparaciones con el Pibe Valderrama.
“Después de admirar a Alex [Escobar], de admirar al Pibe Valderrama, a Alexis García, al Bendito Fajardo... Que lo comparen en ese momento con el Pibe era muy difícil”, reconoció sobre la presión que implicaba asumir el rol de conductor, sobre todo en la selección Colombia.
El apodo de “El Príncipe de Saint-Étienne”, otorgado por la prensa francesa luego de su destacada actuación en la Copa Confederaciones, contrastaba con otros motes menos amables que circularon en el fútbol colombiano, como el de “Angustias” que surgió por sus gestos faciales cada vez que convertía un gol.
“Uno festejaba un gol y esa cara no se puede cambiar. Me tocó esta feíta y no hay nada que hacer. Nunca me enojé por eso. Y eso lo colocó Iván Mejía”, recordó con humor y sin resentimiento, dando pie a una reflexión sobre los cuestionamientos que recibió por parte de la prensa deportiva.
“A mí me dio duro Iván Mejía, el Perea, Carlos Antonio, Óscar Rentería, Jaime Orlando Dinas, y muchos más. Y hoy yo me río de eso porque eso me ayudó a crecer. Esas personas me ayudaron a crecer a mí y me ayudaron a tener disciplina. Me ayudaron a llorar de rabia, de pundonor, de muchísimas cosas para poder ser alguien en la vida”, apuntó.
Hernández consideró que, aunque no alcanzó todos sus objetivos, la experiencia y las críticas lo fortalecieron: “No logré todo lo que quería haber logrado, pero me siento satisfecho de haber jugado 21 años de fútbol profesional”.
Inclusive, el “10″ advirtió sobre los cambios en la dinámica a la hora de juzgar el rendimiento de los deportistas. “Hoy todo es bueno, bueno, bueno, bueno, bueno, bueno. Y por eso el jugador de fútbol es tan dejado y de pronto le falta ese poco de disciplina. Porque lastimosamente hoy hay jugadores que son muy básicos, son muy normales y el periodismo dice que son cracks de fútbol y uno no los ve tan así”, expresó.