Preparan la fiesta de Guadalupe con novedades en su programación
El párroco de la Basílica de Guadalupe brindó detalles sobre la próxima festividad religiosa en diálogo con el móvil de LT10. Pidió reforzar la seguridad ante la masividad del evento y trazó un duro diagnóstico sobre la crisis y la falta de esperanza en la sociedad.
La ciudad de Santa Fe se prepara para una nueva edición de la tradicional peregrinación a la Basílica de Guadalupe, uno de los eventos religiosos más convocantes de la región. Ante la expectativa de una concurrencia masiva, la organización anunció cambios en la programación y un refuerzo en los operativos de seguridad y logística.
En diálogo con el móvil de LT10, el padre Marcelo Blanche brindó detalles sobre la planificación y analizó el complejo escenario social que atraviesa el país, reflejado en el contacto diario con los fieles.
Una propuesta extendida y cultural
Para esta edición, el sacerdote anticipó una ampliación del cronograma oficial. “Queremos sumar unas horas más, que la celebración dure dos días y medio. Un solo día no nos alcanza a los santafesinos”, explicó. La intención es iniciar la festividad con una instancia cultural que incluya música y danza dentro del templo.
La grilla contará con artistas locales como Itatí Barrionuevo, la Guardia Urbana, el grupo Terra y el grupo de danza Yapeyú. "Queremos que la fiesta comience con expresiones vinculadas a nuestra identidad", precisó Blanche.
En cuanto a los horarios, confirmó que la Basílica abrirá sus puertas el sábado de 7:00 a 24:00, y el domingo de 7:00 a 22:30. Durante ambas jornadas habrá misas permanentes y los “custodios guadalupanos” —voluntarios identificados con pecheras— asistirán a los peregrinos. El momento culminante será el domingo a las 15:30 con la procesión de la imagen original por las calles del barrio, seguida de la misa central.
Además, durante la celebración habrá espacios destinados a la solidaridad. Blanche confirmó que Cáritas estará presente recibiendo donaciones y marcó prioridades claras: “Si tienen que poner un orden de donaciones, mercadería, alimentos no perecederos, pañales y ropa”, explicó, al subrayar que los alimentos son hoy lo más necesario.
Seguridad y diagnóstico social
Debido a la magnitud del evento y a hechos delictivos registrados recientemente en la zona, el párroco confirmó que se solicitó un operativo especial. “Hemos pedido a la Provincia que disponga de la seguridad necesaria para que el peregrino se sienta cuidado. En las multitudes, algunos suelen aprovechar para delinquir”, reconoció, remarcando que habrá presencia policial en la Costanera y los accesos principales.
Más allá de lo organizativo, Blanche puso el foco en el estado anímico de la comunidad. “Veo desánimo y desesperanza en muchos. Por eso creo que lo religioso hoy mueve tanto; la gente busca un refugio”, afirmó.
El sacerdote vinculó este fenómeno directamente con la crisis económica: “La situación repercute mucho en las familias, en el avance de las adicciones y en la convivencia. Nos cuesta generar ese diálogo que nos permita superar juntos las dificultades”. En esa misma línea, advirtió sobre un deterioro en el clima social, marcado por la "poca tolerancia" y la propensión al enojo.
Finalmente, destacó el rol de la Iglesia como espacio de contención frente a la crisis: “Desde aquí tratamos de aliviar y acompañar a los miles de fieles que llegan agobiados, pero con ganas de seguir adelante”.